26 de septiembre de 2009

Hacé algo inteligente, que me haga odiar tu nombre para siempre.

Si me cansé de esperar, fue porque el tiempo no curó ni una herida. Si me cansé de olvidar, fue porque el olvido es la pastilla suicida. Si me cansé de perdonar, fue porque cuando duele, nunca se olvida. Si me cansé de mentir, fue porque la verdad lastima solo al principio. Si me cansé de dormir, fue porque al sueño no lo sueño dormida. Si me cansé de llorar, fue porque en las lágrimas no encontré salida. Si me cansé de siempre correr, fue porque muchas cosas las perdí por correr noche y día. Si me cansé de mirar, fue porque mirando ví una vez a la muerte. Si me cansé de perder, fue porque una vez me desangre por perderte.

Sabías? Estás entre los primeros puestos dentro de mi lista de obsesiones.
Y nos volvimos expertos en el maldito arte de
lastimar.

21 de septiembre de 2009

Quiero cometer el error más grande del mundo y navegar en kayac de Miami a la Habana. Quiero tomarme un café viendo el Mediterráneo y despertarme en Tulum persiguiendo una estrella. Quiero decirle a Jesús qué sí está que aparezca. Y qué me corten la luz para prender una vela y soñar. Quiero regalarle una flor al amor de mi herida. Quiero empezar otra vez y cambiarme hasta el nombre quiero apedrear el zaguán de las causas perdidas y ver salir a papá convenciendo a mi madre. Quiero escucharte decir lo que gritan tus ojos quiero perder el valor que gané por miedoso. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio. Quiero vivir sin guión ni la misma receta, quiero inventarle otra letra al abecedario, quiero olvidarme de ti quiero saber que es por mi. Que quiero y no puedo querer mientras siga queriendo, inútil creer que querer es lograr olvidarte, quiero encontrar otro amor y perderlo enseguida para olvidarme de ti para toda la vida. Quiero silbar "Let it be" a la luz de la luna, quiero lavar en el mar lo que no sea futuro. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio, quiero vivir sin guión ni la misma receta, quiero inventarle otra letra al abecedario. Quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mi. Quiero jugar a la alquimia y buscar en el Tibet alguna respuesta, quiero fugarme de mi para no ser de aquí ni de ninguna parte, perderme en la antropología, dedicar mi vida a la filantropía con tal de olvidarte, con tal de burlarte. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio, quiero pararme en Iraq y mandarle un saludo a la mamá del idiota más grande del mundo. Quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mí. Quiero regalarle una flor al amor de mi herida...

4 de septiembre de 2009

Yo pretendo que haya poesía en mi vida, y aventura, y amor. No la artística impostura del amor, sino el amor que es capaz de derrumbar la vida, impetuoso, ingobernable como un ciclón en el corazón ante el que nada se puede, ya te arruine o te embelese. Yo debo sentir ese amor.
Las ilusiones son peligrosas,

no tienen defectos.
Todo lo que quiero para Navidad, es a vos.
Puede que no sea muy inteligente,
pero sé lo que es el amor.
Te quiero. Te quise desde el primer momento en que te vi. Te quise incluso antes de verte por primera vez.
No sé a quién de los dos odio más. Si a vos, por hacer que me enamorara, o a mi, por necesitarte tanto.

1 de septiembre de 2009

Me niego a extrañarte, a quererte, a desearte. No quiero tenerte, ni usarte, ni dejarte. Detesto la espera, la esperanza, el sentimiento. Aborrezco tus mentiras, la incertidumbre, la distancia. No necesito tu lástima, tu compasión, ni tu ayuda. Odio tu egoísmo, tu soberbia, tu ironía. No te daría mi vida, ni mi tiempo, ni mi alma. Me enferman tus silencios, tus pretextos, tus excusas. Me canse de seguirte, de esperarte, de entregarme. Mataría tu crueldad, tu injusticia, mis miedos. No aguanto tu inmadurez. Perdi mi paciencia, mis sueños, tu recuerdo. Te aprovechaste de mi, de mi libertad, y de mi ingenuidad. Me molestan tus olvidos, tus descuidos, tus manías. No tolero tus enojos, tu inconciencia, tu torpeza. Pero muero por tus besos, tus abrazos, tu presencia. Soy débil. Me hacias debil, hoy ya no mas.
Te odio, pero en realidad no es que te odie a vos, sino que odio el hecho de que se me haga imposible odiarte.