6 de noviembre de 2010

Fuiste esas gotitas que van llenando el vaso poco a poco y finalmente el vaso se rompió. Fuiste el placer de pisar las hojas secas en otoño y la sonrisa de un niño el día de Reyes. Fuiste una canción que ya no puedo cantar, fuiste lo que se siente cuando tu equipo favorito gana el partido. Fuiste Beverley Hills y Miami Beach. Fuiste atracción que de recíproca solo tuvo unas semanas. Fuiste príncipe en tu mundo, rey en mi corazón. Fuiste el olor a café por las mañanas y los atardeceres de septiembre. Fuiste mi libro preferido y el actor que tanto me gusta. Fuiste el escritor de todas las historias que hay en mi cuaderno y hoy solo me queda escribir esta carta de despedida que no sé si vas a leer algún día porque nunca te la voy a dar. Después de tanto tiempo me he dado cuenta que las lágrimas no hacen que alguien que no te quiere lo haga, ni hacen que se vayan los miedos o que se pare el tiempo. Hoy me di cuenta de que por mucho que llore, patalee o grite en silencio, nadie va a parar su vida por mí, todos van a seguir con sus asuntos. Ahora mismo posiblemente haya un millón de personas por la calle, unas corren para ir al trabajo, otras ríen en una cafetería, una señora pasea a su perro y una nena juega con sus amigos en el parque. Y vos puede que estés pensando en los bonitos ojos de esa chica, en que querés llegar a casa porque tenés un sueño terrible o en que tenés que pedirle plata a tu papá para comprarte esas zapatillas que tanto te gustaron el otro día y mientras, yo estoy acá intentando escribir una carta de despedida para decirte que te voy a olvidar para siempre y en el fondo sé que es mentira porque ya he escrito unas cuarenta cartas de este tipo. Y mañana cuando vos estés pensando en comerte esa porción de pizza que tenés en la heladera, posiblemente yo voy a estar pensando en llamarte pero no lo voy a hacer porque voy a pensar que en ese momento seguramente estás en  un momento intimo con una de tus “amiguitas”, porque sí, tengo una mente retorcida que hace que imagine esas cosas para torturarme, para que me enoje con todo y acabe leyendo libros donde voy a odiar al autor por describir tan malditamente bien lo que siento. Y si te lo estás preguntando, sí, yo también me hago preguntas estúpidas como "¿Pensará en mí?" pero tranquilo, no hace falta que me contestes, ya sé la respuesta. Ahora supongo que tengo que despedirme, no te voy a negar que tengo lágrimas en los ojos y que me duele resignarme a olvidar pero imagino que eso es lo que hacen todos los perdedores, ¿no? resignarse. A pesar de lo que me has dolido y dolés no te puedo negar que fuiste y sos la inspiración que hace que escriba en las noches de tormenta.
Te amo, te amo de una manera inexplicable, de una forma inconfesable, de un modo contradictorio. 
Te amo con mis estados de ánimo que son muchos y cambian de humor continuamente, por lo que ya sabés, el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo con el mundo que no entiendo, con la gente que no comprende, con la ambivalencia de mi alma, con la incoherencia de mis actos, con la fatalidad del destino, con la conspiración del deseo, con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo. Aun cuando te engaño, no te engaño. En el fondo, llevo a cabo un plan para amarte mejor. Pues, aunque no lo creas, mi piel extraña enormemente la ausencia de tu piel. 
Te amo. Sin reflexionar, inconscientemente, irresponsablemente, espontáneamente, involuntariamente, por instinto, por impulso, irracionalmente. 
En efecto no tengo argumentos lógicos, ni siquiera improvisados para fundamentar este amor que siento por vos, que surgió misteriosamente de la nada, que no ha resuelto mágicamente nada, y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada ha mejorado lo peor de mi.
Te amo. Te amo con un cuerpo que no piensa, con un corazón que no razona, con una cabeza que no coordina.
Te amo incomprensiblemente. Sin preguntarme porqué te amo, sin importarme porqué te amo, sin cuestionarme porqué te amo.
Te amo sencillamente porque te amo, yo misma no sé porqué te amo.

18 de junio de 2010

Escribir te da la posibilidad de soñar nuevos mundos, otras realidades. El escritor trata de imitar la vida, pero la vida es el mejor de todos los escritores.

La vida va tramando las historias como quien hace una trenza cocida. La vida es un cuento que se escribe minuto a minuto, segundo a segundo. Buena escritora la vida, siembra historias que después cosechará, nada es azaroso.
Destinos cruzados, finales abiertos, todo está en la escritura, y está todo desde el principio. Pero escribir, además de contar, es soñar con algo diferente, es imaginar un mundo nuevo y tener fe en que será posible.
En la escritura no hay nada lineal, no existe el camino más corto, escribir es buscar rodeos para llegar a donde queres llegar.
Cuando desperté en este mundo no encontraba salida, me angustiaba, me deprimía, pero la vida me dio la escritura que es como este pico con el que boqueo y boqueo sin parar, buscando la salida, soñando que al final del camino será posible un nuevo mundo.
“Lo importante no es lo que nos pasa sino lo que hacemos con lo que nos pasa” decía siempre mi papá. Un día desperté en este mundo de mentira, en este horror hermoso y de plástico, desperté para ver que nos habían robado la identidad.
Para una boba como yo despertar en este mundo trágico fue el golpe de horno que necesitaba, el caramelito que me faltaba en el frasco, la boba tuvo que madurar, crecer, y estar a la altura de salvar el mundo, mi mundo, nuestro mundo.
A la fuerza tuve que aprender a ser creativa, a buscar nuevas soluciones a nuevos problemas. Tuve que aprender a ser escritora para poder escribir una nueva historia, y para eso hay que ser muy creativo.
Porque ahí está el secreto ¿no? Agarrar lo que nos pasó y hacer algo nuevo con eso, agarrar el mundo que nos tocó en suerte y escribir otro, un nuevo mundo.
Para poder crear un nuevo mundo primero tenes que decirle adiós al mundo en el que creías que vivías.

23 de abril de 2010

~Era un amor literalmente imposible, de esos que ella creía inexistentes. Era una pérdida de tiempo y lo sabía. El problema era que le faltaba algo para poder lograr su objetivo, el de dejarlo atrás para siempre. Le faltaba una motivación. Un clavo que sacase al otro tal vez, o tal vez no. No sabía qué era lo que le faltaba pero si de algo estaba segura era de que estaba incompleta. El tiempo seguía pasando y su motivación no aparecía. Era ella sola, luchando contra la corriente; contra sí misma; contra el pasado; contra los recuerdos; contra los kilómetros; contra él. Ya no sufría como solía hacerlo porque estaba totalmente resignada: sabía que no era suyo y que nunca lo iba a ser, pero que lo quería, lo quería. Parecía no tener solución: quería avanzar pero con la resignación no le alcanzaba. Se replanteaba qué hubiese pasado si las cosas hubiesen sido diferentes, por qué había tenido que ser así. Era una impotencia enorme el tener que resignarse a lo que más quería, aunque no quisiera. Odiaba el hecho de estar obligada a hacerlo.
Era difícil poder tomar una decisión. No estaba segura de qué le resultaría más doloroso:
Si el hecho de verse obligada a renunciar a algo que quería infinitamente ó las consecuencias de seguir peleando por aquello.

20 de marzo de 2010

Vos no sos quien yo necesito que seas.
Vos no sos el que fuiste.
Vos no sos como a mi me conviene.
Vos no sos como yo quiero.
VOS SOS COMO SOS.


Aceptar esto es respetarte y no pedirte que cambies. Hace poco empecé a definir al verdadero amor como la desinteresada tarea de crear espacios para que el otro sea quien es.

9 de marzo de 2010

Ando loca buscando una isla en el mar donde olvidarme del bien de tu mal, de tu cara bonita y ponerme a pensar...
Lo que yo quiero, corazón cobarde... es que mueras por mi.

6 de marzo de 2010

No está bien romper un corazón...
Cada vez que pienso en vos, fue amor... fue amor.
Hay un boomerang en la city, mi amor. Todo vuelve, como vos decís..

25 de febrero de 2010

Nos programaron para creer que si alguien actúa como un idiota frente a nosotras es porque le gustamos.

23 de febrero de 2010

Ahora todo parece simple, hasta obvio, cantado, pero en ese momento yo no veía las cosas tan transparentes.
Si estás metido en las profundidades del mar no podés ver toda su extensión y ahora que lo miro desde la playa puedo reparar en el horizonte.
Pensamos mil veces antes de decir que sí y, por si acaso, primero decimos no.
Demoramos sin razón lo que es urgente y usamos la rapidez para andar contra un reloj que nos domina.
Entramos sin pedir permiso, nos vamos sin decir perdón.
Herimos como si no importara y lloramos sólo si existe una buena razón que nos diluya el rimmel.
Nos lamentamos cuando ya es tarde, reconocemos el error cuando no tiene arreglo, vomitamos rencores sin sentido y callamos porque es mejor no quedar expuesto.
Escatimamos, negociamos, medimos y mendigamos.
Censuramos, criticamos, señalamos. Detestamos o idolatramos con el mismo afán. No decimos gracias y olvidamos pedir por favor.
Cuántas primaveras y veranos pasamos enhebrando ilusiones y descosiendo fracasos.
¿Por qué si estamos bien solas debemos llamar a ese que sabemos que al verlo dejará pedazos de nuestro corazón diseminados por el piso, que tardaremos meses en volver a juntar?
¿Por qué por un minuto de cielo nos autocondenamos a vivir un año en el infierno?
¿Por qué queremos hacer encajar lo que no encaja, pegar lo que ya está roto, remendar lo que ya fue remendado?
No pensaba, solamente estaba enamorada.
El amor no tiene la culpa de que le hagan mala publicidad.
No es la forma en que quiero un amor, perdón si te dije llorando que te quería. Perdón si dejé todas mis armas en la puerta de tu casa y entré desnuda, sin nada, en vos.
Acá estoy... inventándote para que estés conmigo, mintiéndome para que no te vayas.
Así como no podemos pedirle peras al olmo, no hay que pedirle sangre azul a los sapos verdes.
Balas de plata en contra de tu nombre, tus ojos, tu sonrisa. Un collar de ajos para exorcisarme de tu casa, tu ropa y tu teléfono que a veces todavía marco por error.
Lo bueno del amor es que es tan personal y complejo que uno puede definir y redefinir las etapas como se le cante.
La idea del amor imposible seduce. No sólo a niveles concientes, sino también inconcientes.
El no poder tenerlo fácilmente es un requisito casi indispensable en algunas personas para poder sentirse enamoradas. Y para las que no lo ven como algo indispensable, ayuda mucho sin ningún lugar a dudas.

22 de febrero de 2010

Es fácil darse cuenta cuando uno es el que resulta lastimado por el daño colateral ... uno siempre lo vive ... la frase "no sos vos, soy yo" es una de las más egoistas frases que he escuchado, ya que hasta la excusa es egocéntrica ... pero es ese vos el que queda tirado por ahí tapado de porqués.

20 de febrero de 2010

Y es que empiezo a pensar que el amor verdadero es tan sólo el primero. Y es que empiezo a sospechar que los demás son sólo para olvidar.
El amor es un deseo irresistible de ser deseado irrestiblemente.
Ya no te aferres a un imposible, ya no te hagas ni me hagas más daño. Ya no.
Yo me propuse no hablarte, no verte.
But you're just a boy, you don't understand.
No encuentro forma alguna de olvidarte, porque seguir amándote es inevitable.

18 de febrero de 2010

No odio mi pasado, tal vez me gustaría que haya sido diferente pero no puedo cambiarlo y ya en ese momento tampoco podría haber hecho algo diferente.
Cada segundo, cada paso, cada palabra, cada acción estuvo signada por diferentes factores que me llevaron a ese final.
El dolor es una marca en la sangre. Es un recuerdo imborrable.
Lo peor, es cuando el dañado odia, y se vuelve igual o peor que aquel que lo dañó.
Sin darnos cuenta, cada paso que damos nos significa tomar una decisión. Elegimos si vamos a hacer esto o aquello, si realmente lo vamos a hacer hoy o mañana, de qué manera lo vamos a hacer. Y por decidir rápido, no nos damos cuenta que existen muchas opciones. Algunos no eligen por miedo a perder algo, es verdad, pero otros no eligen por miedo a perderlo todo y terminan sin elegir nada, y eso es peor. Cuando vos no elegís, la vida elige por vos. Si vos no elegís nada, no tenés nada. La libertad es elegir y hacerte cargo de tu elección.
Decime las cosas como son. Si no querés, no querés. Si te da igual, te da igual. Si preferís, preferís. Estar adivinando me agota y no me sale del todo bien. Eso sí, por favor, tomate el tiempo de decirme las cosas. Tirarlas al salir por la puerta y dejarme sola masticando reacciones no es buena idea.
Todos tenemos en nuestro historial aquél estúpido acto que hoy no podemos explicar de ningún modo. Todos.
Tengo una maldita manía de querer siempre lo que no tengo.
No te prometo amor eterno ni amor perfecto.
Te prometo amor sincero.
Ojalá fuera tan fácil en la vida, ojalá con un simple ir y venir de letras y palabras se pudiera pasar del desamor al amor, así sólo con subir y bajar la vista de abajo hacia arriba, sin ninguna necesidad de romperse el corazón.

17 de febrero de 2010

Sartre decía que queramos o no siempre elegimos, incluso cuando hacemos lo que otros nos dicen que hagamos nosotros elegimos hacer eso.
Sos vos, siempre sos vos el que elige, aunque hayas acatado órdenes de otro como un robot sos vos el que elige acatar esas órdenes. Quieras o no siempre elegís.
Es muy fácil excusarse diciendo “Yo hice esto por esto o por lo otro”. Si vos lo hiciste fue porque quisiste porque fue tu decisión. Es como en el juego Simón Dice, Simón te dice que hagas esto o lo otro, ahora si vos lo hacés fue por decisión tuya, porque vos lo elegiste.
Incluso cuando no sabemos que elegir ya elegimos. ¿Viste cuando uno va a pedirle un consejo a un amigo sobre algo? En realidad, en el fondo, uno espera que ese amigo le diga tal cosa porque vos ya elegiste. Lo único que vos querés es que tu amigo te diga que no elegiste mal.
Es así, te podes pasar la vida echándole la culpa a los demás, diciendo “Yo hice lo que Simón me dijo que hiciera”. Hasta el soldado que mata por orden de su jefe decide, porque él decide hacerle caso.
Ni siquiera cuando nos obligan a algo dejamos de elegir. Porque nadie más que vos elige, siempre, en todo momento. Decidir es algo intransferible y solitario, y eso angustia. Angustia porque sabés que tu decisión va a tener consecuencias, pero es tu decisión, aunque Simón diga lo que diga, es tu decisión.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel.
Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender.
La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal.
Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal.
El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermoso, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano.
Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera.
Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.
Cuando queremos, lo que queremos es que el otro también quiera.
Por más que uno quiera, y quiera que el otro quiera, las cosas serán cuando deban ser. Uno puede querer que el otro quiera pero no puede obligarlo a querer. Hay que aprender a aceptar -aunque duela- que siempre será lo que tiene que ser.
Nos esforzamos, nos arriesgamos para lograr que el otro también quiera, ese es el verdadero deseo… Y el deseo es incompleto si es sólo de uno, necesitamos de otro, necesitamos querer lo mismo.
Fue tu indiferencia
mi peor castigo.
No soy mejor que vos, y no seré perfecta, a medio camino por andar, cayendo y volviéndome a parar. Aprendo del error. Creo que el destino se escribe con gotas de sudor. No temo a la herida ni al dolor. Y ahora sé muy bien a dónde va la vida. Y no hay mentira que me engañe, a nada vendo la razón.
Para enamorarme no necesito tu consentimiento.
Dame un solo beso que dure más que una mentira.
Por un momento me creí que te tendría. Pensé por unos minutos que tal vez podría significarte algo. Me mentí, como siempre hago cuando ya es demasiado. Perdón por no ser lo que esperan(s). Pero tampoco quiero perder aquello que nunca tuve.
Las mujeres necesitamos la belleza para que los hombres nos amen, y la estupidez para que nosotras amemos a los hombres.
Fue sin querer: es caprichoso el azar.
No te busqué ni me viniste a buscar.
Vos estabas donde no tenías que estar, y yo pasé, pasé sin querer pasar.

16 de febrero de 2010

Entre nosotros rara vez usamos el te amo, más bien decimos te quiero, o te quiero mucho, o te quiero muchísimo. Pero ¿qué estamos diciendo con ese "te quiero"? Yo creo que decimos: Me importa tu bienestar. Nada más ni nada menos. Cuando quiero a alguien, me doy cuenta de la importancia que tiene para mí lo que hace, lo que le gusta y lo que le duele a esa persona. Te quiero significa, me importa de vos; y te amo significa; me importa muchísimo. Y tanto me importa que, cuando te amo, a veces priorizo tu bienestar por encima de otras cosas que también son importantes para mí. Esta definición (que me importe de vos) no transforma al amor en una gran cosa, pero tampoco lo reduce a una tontería. Conducirá, por ejemplo, a la plena conciencia de dos hechos: no es verdad que te quieran mucho aquellos a quienes no les importa demasiado tu vida y no es verdad que no te quieran los que viven pendientes de lo que te pasa. Repito: si de verdad me querés, ¡te importa de mí! Y por lo tanto, aunque me sea doloroso aceptarlo, si no te importa de mí, será porque no me querés. Esto no tiene nada de malo, no habla mal de vos que no me quieras, solamente es la realidad, aunque sea una triste realidad. Dice la canción de Serrat: "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio." Quizás haya que entender que eso es lo triste, que no tenga remedio.

12 de febrero de 2010

Te llegó el momento de saber que el amor no es un juego más.
Busco un príncipe gris porque el azul ya me rompió el corazón.

11 de febrero de 2010

¿Podemos condenar a alguien por cometer un error? No sé, sólo sé que muchas veces me decepcioné a mi misma, que otras veces me decepcionaron pero que también perdoné y me supieron perdonar. Y sin embargo la vida siguió, como todo sigue hasta encontrar el final.
Definitivamente no soy la mejor persona del mundo, tengo mis karmas y complejos, no voy a ser nunca 'la amiga ideal' pero me siento plena por mis logros y avances, por la gente que supe cuidar y aún la tengo a mi alrededor. Es gratificante aprender de los errores, y por fin pude hacerlo. Aprendí muchas cosas a lo largo de mi vida; a perdonar de corazón, a no olvidarme de aquellos que pusieron sus manos firmes ante mis caidas, a saber esperar, porque con el tiempo todo lo que uno se merece.. llega. Aprendí que la vida es una rueda, que siempre vuelve a cobrar lo que debes pagar. Sí, me ha cobrado muchas deudas, pero también te las va a cobrar a vos, a vos y a vos. ¿O a caso alguien está libre de pecado? ¿Alguien se atreve a tirar la primera piedra? ¿Vas a animarte a condenarme por un error? Si lo hacés no quisiera estar en tus zapatos cuando te mires al espejo y te cruces con tu reflejo... Vamos, que nos conocemos mucho y el mundo no necesita a más gente hipócrita.
Entendí definitivamente que las cosas pasan por algo y que los hechos toman su curso, el curso que siempre debieron tomar. Estoy comprendiendo que las personas no aparecen en tu vida porque sí, que todo tiene una lógica y que nada es casualidad. Decidí que prefiero dormir en paz, con la conciencia tranquila, siendo una persona auténtica y de palabra, obrando y haciendo el bien, sin tener la culpa carcomiendo mis ideas. ¿Vos podes decir lo mismo? Lo dudo.
¿Por qué no voy a ser feliz? Si me regalaron una familia divina, que cuido y valoro un montón. Logré armar un grupo de gente que esta tan adentro mío, que se que los voy a llevar a lo largo de mi vida siempre. Me siento querida. Me alegra ver los éxitos ajenos y disfruto cuando mis seres queridos tienen lo que se merecen. Tengo la oportunidad de estudiar lo que quiero y trabajo divirtiéndome. Y no, no entiendo a quien elige la lágrima en lugar de la sonrisa. No comprendo a quien se estanca en un historia, en un fracaso o en algo banal. No tolero que las personas acepten y no traten de cambiar lo que les hace mal.
Digo todo esto, sabiendo que me caí mil veces y teniendo en claro que me voy a caer mil mas. No espero la vida color de rosa, y encontrar la perfección. Quizás porque entiendo que esas imperfecciones son las que nos hacen diferentes y hacen atractivos nuestros días. Me gusta pensar que voy a tener un montón de NO en el camino, y que yo voy a tener que dar todo de mi para convertirlos en un SI.
Perdí seres queridos, me confundí en mis juicios a terceros, hice cosas de las cuales no estoy orgullosa, me decepcionaron, me choqué con piedras de gran tamaño, no fui siempre una amiga excelente y tampoco voy a serlo. Seguro que, más de una vez, actitudes mías lastimaron a otros.
Pequé de ingenua y me lastimé, para después darme cuenta con un simple click y con un comentario hiriente que no valía la pena. Aposté doble, pedí otra vuelta y no siempre me fue bien. Pero aún así, elijo volver a confiar y a no cerrarme a nuevas experiencias, trato de levantarme bien. De ver el lado positivo a las cosas, de no quedarme ni acumular broncas, de aprovechar las oportunidades y nunca censuro las posibilidades de desear.
Algunos días se me hacen mas fáciles que otros, algunas situaciones las supero mas rápido que otras, me cuesta creer en las malas intenciones de la gente y tal vez recibo un golpesito extra por ello, pero nunca dejo de tratar y de querer alcanzar lo que quiero para mi. Reflexiono cada paso que doy, y cada capítulo de mi vida.
Y no lo hago por deporte, sino porque sé que de esos pasos salen las enseñanzas y las mejores experiencias. No hay fin de año que antes de levantar la copa no haga mi lista mental de las cosas que quiero lograr el siguiente año y las cosas que sé que están mal en mi y tengo que cambiar.
Quizás ante la mirada ajena, yo soy feliz de la nada y con muy poco, pero para mi ese nada o "muy poco" es MUCHO. Ese nada… es el rejunte de mis afectos, de mis experiencias, de mi historia, de mis miedos, de mis ganas, de mi vida y de lo que está por venir. Y tal vez soy más soñadora de lo que está permitido y en diez años mi visión de la vida y lo que debería ser cambia radicalmente y encuentro en el lamento una salida fácil para no tratar de mejorar, pero hoy no me lo permito… HOY TENGO MEJORES PLANES.

8 de febrero de 2010

Llegás cuando estoy a punto de olvidarte...
Y para ser más franca, nadie piensa en ti como lo hago yo... aunque te dé lo mismo.
Y te quiero, y me quieres... pero somos más idiotas que sensatos.
Odio amarte tanto, amor.

7 de febrero de 2010

Una chica nunca debe olvidar que no necesita a nadie que no la necesite a ella.
Sabés que tenés el don de sacar lo peor de mi.
Como escribirse en la mano su nombre, hacer locuras por él o dedicarle textos que hasta vos misma sabés que nunca leerá. Pero, es inevitable.
La esperanza no es soñar con lo posible, sino con lo imposible. El que tiene esperanza corre el riesgo de que eso que espera nunca llegue. La esperanza es prima hermana de la utopía. Es un brote verde en el desierto. Ahí donde todo está perdido, donde sólo hay desconsuelo, desolación, vacío, donde sólo hay restos de un pasado que nunca va a volver. Ahí también hay esperanza, porque la esperanza es lo que queda cuando ya no queda nada. La esperanza está hecha de futuro. La esperanza es la que nos va a mantener vivos cuando ya no queden razones para vivir. Por eso es tan importante conservar la esperanza. La esperanza tiene la amargura de la espera, pero la felicidad de lo infinito. La esperanza solo morirá si ustedes la dejan morir.
Hay un punto en tu vida, en el que te das cuenta quién importa, quién nunca importó, quién no importa más, y quién siempre importará. De modo que no te preocupes por la gente de tu pasado, hay una razón por la que no estarán en tu futuro.
Nos hicieron creer que "el gran amor" sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en sus espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable. Nos hicieron creer en una fórmula llamada "2 en 1": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben de ser reprimidos. Nos hicieron creer que lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Tampoco nos dijeron que alguien nos iba a decir todo esto. Cada uno lo va a tener lo que descubrir solo. Y ahí cuando estés muy enamorado de vos, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, aunque la violencia se practica a plena luz del día.
Y sé que después de la tormenta viene la calma -o eso es lo que me han dicho- pero hoy sólo tengo un corazón cansado de esperar, una esperanza que poco a poco se va desvaneciendo y hace tiempo que estoy en el vacío porque vos no estás acá, sólo espero que algún día deje de llover en mi.
Hay amores que enferman. Hay amores enfermos. Hay amores que dan. Hay amores que consumen. Hay amores que son y no dejan ser. Hay amores que nunca terminan. Hay cosas que aunque se vayan, siguen con nosotros. Hay situaciones que parecen perdidas aún pudiendo luchar por ellas. Hay poemas que nos identifican. Hay poemas que describen nuestra alma un tanto perdida y desgastada. Hay lugares tristes. Hay lugares que me recuerdan a vos. Hay canciones que me entristecen. Hay canciones que me alegran porque sé que me dejan recuerdos. Hay recuerdos que se borran y otros muchos que se quedan por siempre. Hay cosas, lugares, amores, situaciones, sentimientos, que se impregnan en la piel para no irse nunca. Hay huellas que definitivamente, no borra el tiempo ni el desgaste.
Renuncio a quererte y no tenerte, a soñar en el futuro o en el presente, renuncio a un beso apasionado, renuncio a pronunciar tu nombre sin ser escuchada, renuncio a un te quiero, a todo lo lindo e imaginable que sólo en mi mente era posible, renuncio a mi propia voluntad y a los anhelos que en mi corazón hay, porque amarte y no tenerte, me destruye.
Miente el que dice que olvidó. El olvido no existe, es sólo un nombre que le ponemos al deseo de lo que no queremos recordar.
Es una pena que algo tan lindo me haga tan mal.
Sos mi presentimiento de que todo va a estar bien;
Sos la primera luz de mis mañanas;
Sos el causante de los suspiros que se esconden entre mis rizos;
Sos el farol que alumbra el oscuro camino que a veces debo recorrer;
Sos el único capaz de hacer que mi corazón ande rápido y lento al mismo tiempo;
Sos el que me encierra en una burbuja de amor y cuestionamientos;
Sos el que me vuelve loca, el que me desespera y me calma...
Sos del que huyo por temor a enamorarme, pero al parecer ya es demasiado tarde.
El amor no falla, fallan las personas.
El secreto de amar, es amar sin secretos.
La verdad duele, pero la mentira mata.
Fracasar no es morir, sino volver a empezar.
A veces es tan evidente que pasa por nuestros ojos sin llamar la atención. Lo obvio, lo concreto, lo que está a la vista... ¿A la vista de quién? Si somos concientes de que muchas veces nosotros mismos nos limitamos para no ver ciertas cosas, cosas que preferimos no mirar, no escuchar, no saber. Pero, ¿por qué? ¿Por qué somos tan cobardes de no querer aceptar la realidad tal cual es? Tenemos miedo de enterarnos que estábamos equivocados, seguramente... o miedo a lo que puede pasar después de caer en la cuenta de que la realidad que veiamos era y ahora no es más. No sólo eso, sino también el miedo a que los demás vean las cosas como realmente son, y nosotros no tengamos el poder para decir 'Si, esto es así'.
Es todo tan subjetivo que terceros ven lo que nosotros no, y nos queremos autoconvencer de que las cosas son como pensamos.
No sé, tal vez el orgullo pueda más que la realidad, y sea lo que nos impida avanzar, ver y poder actuar. Ignorantes y bastante hipócritas seríamos si el orgullo nos ganase...
¿Tanto cuesta abrir el horizonte, ampliar el foco y mirar más alla de nuestras narices? No creo que sea tan difícil tocar fondo, crecer por un instante, y hacernos cargo de lo que nos pasa, de lo que hicimos y de lo que no hicimos para llegar al punto en el que estamos. Porque seguramente no llegamos a donde estamos de casualidad... somos dueños de las causalidades, y no hay lavada de manos que sirva para evitar ver y sentir que las cosas son como se presentan y que no siempre dependen del lente con que se las mire.

5 de febrero de 2010

Hay recuerdos que no voy a borrar, personas que no voy a olvidar.
Hay aromas que me quiero llevar, silencios que prefiero callar...

4 de febrero de 2010

Necesito controlar tu vida, saber quién te besa y quién te abriga.
Cuando tenías aún esa forma de hacerme daño...
 
Entre la cirrosis y la sobredosis, andas siempre muñeco.Con tu sucia camisa y en lugar de sonrisa una especie de mueca.
¿Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto? ¿Sentiste a los asuntos pendientes volver, hasta volverte muy loco? Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mi esta noche; él ya no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro. La moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor.
Todo lo que termina, termina mal, poco a poco, y si no termina se contamina mal, y eso se cubre de polvo.
 
Cuando te conocí, me dijiste que por mí no ibas a cambiar...
Ibas a seguir siendo igual.
 
Porque me voy y no se puede cambiar de corazón como de sombrero sin haber sufrido primero.
 
¿Y como haré para arrancarte de mi, si vivo pensando en ti? ¿Y como haré? Si ya no quiero este amor que sólo me hace sufrir..
Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos.

3 de febrero de 2010

Debo contarte que quiero contar, que hace tiempo que noto que ya me da igual que le regales tu boca a cualquier niña tonta que quiera pillar.

22 de enero de 2010

So, you have a past. Everybody does... What I want to know is if I have a place in your future.

5 de enero de 2010


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
I N C O N D I C I O N A L.

- Jacks, ¿te has planteado que eso del amor verdadero puede ser una conspiración?
- ¿Una conspiración?
- Si, una conspiración capitalista, una mentira urdida por las industrias del cine, la publicidad y la música ¡Todos vendiéndonos un concepto que ni siquiera existe!
-¿El amor verdadero no existe?
- Piénsalo bien, ¿dónde está si no es en canciones, libros y películas? ¿Quién puede decir sinceramente "siempre te querré"?
- Whitney Houston.
- ¡Si, pero cuando va de crack! La cuestión es que la gente se deprime porque busca esa cosa inexistente o no lo hace igualmente porque cree que se ha conformado con menos.
El hombre es un animal de costumbre, dicen... Nos gusta la costumbre. Cualquier cosa que nos saque de eso nos desconcierta. Todo es cuestión de costumbre. Nos acostumbramos incluso a lo que nos hace mal. Mejor malo conocido que bueno por conocer, ¿no? Pero luego, a lo que no estamos acostumbrados, nos desconcierta, nos inquieta. ¿Para qué vamos a cambiar si así estamos bien? ¿Cómo hacés de un día para el otro, para vivir sin eso que era la razón de tu vida? Nos da pánico la idea de despertar y sentir que todo cambió, que nada es como era. Cuando te acostumbrás a un amor, a una piel, a un olorcito, a una sonrisa; perder todo eso es como quedarte sin aire.
A las niñas les enseñan muchas cosas. Si un niño te pega, le gustas. Nunca trates de emparejarte el flequillo y un día conocerás un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz y su compromiso. Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan nos implora que lo esperemos. La declaración inesperada de amor, la excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no, y entre los que se van a quedar y los que se van a ir. Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso. Quizá el final eres tú, sola, recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Quizá el final feliz solo consiste en seguir.. O quizá este es el final feliz: saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales mal interpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza.. tú, nunca perdiste las esperanzas.