No valgo menos que tu.
17 de junio de 2011
Siempre pensé que tenia un corazon maricón...pero parece que no es así. Porque si despues de tantos golpes todavía se da maña para querer a alguien, para arriesgarse, para sufrir, y para terminar de nuevo en el piso hecho pedazos, entonces maricón no es...
Etiquetas:
De lágrimas y corazones rotos
La escena final ya estaba escrita. No había vuelta atrás. No había punto de giro que modificara nada. Sólo faltaba el final, el punto final. Y mi punto final fueron cuatro horas de llanto. Cuatro horas de estar tirada en la cama, mojando la almohada, con los ojos pesados y colorados. Cuatro horas me costó entender que ya no tendría en quién pensar. O, peor, que tendría que pensar en mi. Cuatro horas de asimilación de lo que nunca fue, de lo que nunca será. Cuatro horas. Y punto final.
7 de junio de 2011
He llegado a cierto punto... Donde no quiero quejarme más. Donde elijo disfrutar lo bueno que tengo en lugar de quejarme de lo bueno que me falta. Donde cambié la cabeza y perdí el miedo a golpearme. Donde cada golpe sólo me impulsa a volver a levantarme. Donde me harté de cuidarme, porque cuidándote sólo te perdés cosas, y a la larga igual algo duele. Donde me di cuenta que lo mejor de este viaje no es ni el destino, ni la compañía, ni lo que dure, ni nada por el estilo: Lo mejor de este viaje es eso; el viaje. Y punto.
6 de noviembre de 2010
Fuiste esas gotitas que van llenando el vaso poco a poco y finalmente el vaso se rompió. Fuiste el placer de pisar las hojas secas en otoño y la sonrisa de un niño el día de Reyes. Fuiste una canción que ya no puedo cantar, fuiste lo que se siente cuando tu equipo favorito gana el partido. Fuiste Beverley Hills y Miami Beach. Fuiste atracción que de recíproca solo tuvo unas semanas. Fuiste príncipe en tu mundo, rey en mi corazón. Fuiste el olor a café por las mañanas y los atardeceres de septiembre. Fuiste mi libro preferido y el actor que tanto me gusta. Fuiste el escritor de todas las historias que hay en mi cuaderno y hoy solo me queda escribir esta carta de despedida que no sé si vas a leer algún día porque nunca te la voy a dar. Después de tanto tiempo me he dado cuenta que las lágrimas no hacen que alguien que no te quiere lo haga, ni hacen que se vayan los miedos o que se pare el tiempo. Hoy me di cuenta de que por mucho que llore, patalee o grite en silencio, nadie va a parar su vida por mí, todos van a seguir con sus asuntos. Ahora mismo posiblemente haya un millón de personas por la calle, unas corren para ir al trabajo, otras ríen en una cafetería, una señora pasea a su perro y una nena juega con sus amigos en el parque. Y vos puede que estés pensando en los bonitos ojos de esa chica, en que querés llegar a casa porque tenés un sueño terrible o en que tenés que pedirle plata a tu papá para comprarte esas zapatillas que tanto te gustaron el otro día y mientras, yo estoy acá intentando escribir una carta de despedida para decirte que te voy a olvidar para siempre y en el fondo sé que es mentira porque ya he escrito unas cuarenta cartas de este tipo. Y mañana cuando vos estés pensando en comerte esa porción de pizza que tenés en la heladera, posiblemente yo voy a estar pensando en llamarte pero no lo voy a hacer porque voy a pensar que en ese momento seguramente estás en un momento intimo con una de tus “amiguitas”, porque sí, tengo una mente retorcida que hace que imagine esas cosas para torturarme, para que me enoje con todo y acabe leyendo libros donde voy a odiar al autor por describir tan malditamente bien lo que siento. Y si te lo estás preguntando, sí, yo también me hago preguntas estúpidas como "¿Pensará en mí?" pero tranquilo, no hace falta que me contestes, ya sé la respuesta. Ahora supongo que tengo que despedirme, no te voy a negar que tengo lágrimas en los ojos y que me duele resignarme a olvidar pero imagino que eso es lo que hacen todos los perdedores, ¿no? resignarse. A pesar de lo que me has dolido y dolés no te puedo negar que fuiste y sos la inspiración que hace que escriba en las noches de tormenta.
Te amo, te amo de una manera inexplicable, de una forma inconfesable, de un modo contradictorio.
Te amo con mis estados de ánimo que son muchos y cambian de humor continuamente, por lo que ya sabés, el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo con el mundo que no entiendo, con la gente que no comprende, con la ambivalencia de mi alma, con la incoherencia de mis actos, con la fatalidad del destino, con la conspiración del deseo, con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo. Aun cuando te engaño, no te engaño. En el fondo, llevo a cabo un plan para amarte mejor. Pues, aunque no lo creas, mi piel extraña enormemente la ausencia de tu piel.
Te amo. Sin reflexionar, inconscientemente, irresponsablemente, espontáneamente, involuntariamente, por instinto, por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos, ni siquiera improvisados para fundamentar este amor que siento por vos, que surgió misteriosamente de la nada, que no ha resuelto mágicamente nada, y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada ha mejorado lo peor de mi.
Te amo. Te amo con un cuerpo que no piensa, con un corazón que no razona, con una cabeza que no coordina.
Te amo incomprensiblemente. Sin preguntarme porqué te amo, sin importarme porqué te amo, sin cuestionarme porqué te amo.
Te amo sencillamente porque te amo, yo misma no sé porqué te amo.
Te amo con mis estados de ánimo que son muchos y cambian de humor continuamente, por lo que ya sabés, el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo con el mundo que no entiendo, con la gente que no comprende, con la ambivalencia de mi alma, con la incoherencia de mis actos, con la fatalidad del destino, con la conspiración del deseo, con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo. Aun cuando te engaño, no te engaño. En el fondo, llevo a cabo un plan para amarte mejor. Pues, aunque no lo creas, mi piel extraña enormemente la ausencia de tu piel.
Te amo. Sin reflexionar, inconscientemente, irresponsablemente, espontáneamente, involuntariamente, por instinto, por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos, ni siquiera improvisados para fundamentar este amor que siento por vos, que surgió misteriosamente de la nada, que no ha resuelto mágicamente nada, y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada ha mejorado lo peor de mi.
Te amo. Te amo con un cuerpo que no piensa, con un corazón que no razona, con una cabeza que no coordina.
Te amo incomprensiblemente. Sin preguntarme porqué te amo, sin importarme porqué te amo, sin cuestionarme porqué te amo.
Te amo sencillamente porque te amo, yo misma no sé porqué te amo.
Etiquetas:
De amor y otros sentimientos
18 de junio de 2010
Escribir te da la posibilidad de soñar nuevos mundos, otras realidades. El escritor trata de imitar la vida, pero la vida es el mejor de todos los escritores.
La vida va tramando las historias como quien hace una trenza cocida. La vida es un cuento que se escribe minuto a minuto, segundo a segundo. Buena escritora la vida, siembra historias que después cosechará, nada es azaroso.
Destinos cruzados, finales abiertos, todo está en la escritura, y está todo desde el principio. Pero escribir, además de contar, es soñar con algo diferente, es imaginar un mundo nuevo y tener fe en que será posible.
En la escritura no hay nada lineal, no existe el camino más corto, escribir es buscar rodeos para llegar a donde queres llegar.
Cuando desperté en este mundo no encontraba salida, me angustiaba, me deprimía, pero la vida me dio la escritura que es como este pico con el que boqueo y boqueo sin parar, buscando la salida, soñando que al final del camino será posible un nuevo mundo.
“Lo importante no es lo que nos pasa sino lo que hacemos con lo que nos pasa” decía siempre mi papá. Un día desperté en este mundo de mentira, en este horror hermoso y de plástico, desperté para ver que nos habían robado la identidad.
Para una boba como yo despertar en este mundo trágico fue el golpe de horno que necesitaba, el caramelito que me faltaba en el frasco, la boba tuvo que madurar, crecer, y estar a la altura de salvar el mundo, mi mundo, nuestro mundo.
A la fuerza tuve que aprender a ser creativa, a buscar nuevas soluciones a nuevos problemas. Tuve que aprender a ser escritora para poder escribir una nueva historia, y para eso hay que ser muy creativo.
Porque ahí está el secreto ¿no? Agarrar lo que nos pasó y hacer algo nuevo con eso, agarrar el mundo que nos tocó en suerte y escribir otro, un nuevo mundo.
Para poder crear un nuevo mundo primero tenes que decirle adiós al mundo en el que creías que vivías.
La vida va tramando las historias como quien hace una trenza cocida. La vida es un cuento que se escribe minuto a minuto, segundo a segundo. Buena escritora la vida, siembra historias que después cosechará, nada es azaroso.
Destinos cruzados, finales abiertos, todo está en la escritura, y está todo desde el principio. Pero escribir, además de contar, es soñar con algo diferente, es imaginar un mundo nuevo y tener fe en que será posible.
En la escritura no hay nada lineal, no existe el camino más corto, escribir es buscar rodeos para llegar a donde queres llegar.
Cuando desperté en este mundo no encontraba salida, me angustiaba, me deprimía, pero la vida me dio la escritura que es como este pico con el que boqueo y boqueo sin parar, buscando la salida, soñando que al final del camino será posible un nuevo mundo.
“Lo importante no es lo que nos pasa sino lo que hacemos con lo que nos pasa” decía siempre mi papá. Un día desperté en este mundo de mentira, en este horror hermoso y de plástico, desperté para ver que nos habían robado la identidad.
Para una boba como yo despertar en este mundo trágico fue el golpe de horno que necesitaba, el caramelito que me faltaba en el frasco, la boba tuvo que madurar, crecer, y estar a la altura de salvar el mundo, mi mundo, nuestro mundo.
A la fuerza tuve que aprender a ser creativa, a buscar nuevas soluciones a nuevos problemas. Tuve que aprender a ser escritora para poder escribir una nueva historia, y para eso hay que ser muy creativo.
Porque ahí está el secreto ¿no? Agarrar lo que nos pasó y hacer algo nuevo con eso, agarrar el mundo que nos tocó en suerte y escribir otro, un nuevo mundo.
Para poder crear un nuevo mundo primero tenes que decirle adiós al mundo en el que creías que vivías.
23 de abril de 2010
~Era un amor literalmente imposible, de esos que ella creía inexistentes. Era una pérdida de tiempo y lo sabía. El problema era que le faltaba algo para poder lograr su objetivo, el de dejarlo atrás para siempre. Le faltaba una motivación. Un clavo que sacase al otro tal vez, o tal vez no. No sabía qué era lo que le faltaba pero si de algo estaba segura era de que estaba incompleta. El tiempo seguía pasando y su motivación no aparecía. Era ella sola, luchando contra la corriente; contra sí misma; contra el pasado; contra los recuerdos; contra los kilómetros; contra él. Ya no sufría como solía hacerlo porque estaba totalmente resignada: sabía que no era suyo y que nunca lo iba a ser, pero que lo quería, lo quería. Parecía no tener solución: quería avanzar pero con la resignación no le alcanzaba. Se replanteaba qué hubiese pasado si las cosas hubiesen sido diferentes, por qué había tenido que ser así. Era una impotencia enorme el tener que resignarse a lo que más quería, aunque no quisiera. Odiaba el hecho de estar obligada a hacerlo.
Era difícil poder tomar una decisión. No estaba segura de qué le resultaría más doloroso:
Si el hecho de verse obligada a renunciar a algo que quería infinitamente ó las consecuencias de seguir peleando por aquello.
Era difícil poder tomar una decisión. No estaba segura de qué le resultaría más doloroso:
Si el hecho de verse obligada a renunciar a algo que quería infinitamente ó las consecuencias de seguir peleando por aquello.
Etiquetas:
De lágrimas y corazones rotos
20 de marzo de 2010
Vos no sos quien yo necesito que seas.
Vos no sos el que fuiste.
Vos no sos como a mi me conviene.
Vos no sos como yo quiero.
VOS SOS COMO SOS.
Aceptar esto es respetarte y no pedirte que cambies. Hace poco empecé a definir al verdadero amor como la desinteresada tarea de crear espacios para que el otro sea quien es.
Vos no sos el que fuiste.
Vos no sos como a mi me conviene.
Vos no sos como yo quiero.
VOS SOS COMO SOS.
Aceptar esto es respetarte y no pedirte que cambies. Hace poco empecé a definir al verdadero amor como la desinteresada tarea de crear espacios para que el otro sea quien es.
9 de marzo de 2010
6 de marzo de 2010
25 de febrero de 2010
23 de febrero de 2010
Pensamos mil veces antes de decir que sí y, por si acaso, primero decimos no.
Demoramos sin razón lo que es urgente y usamos la rapidez para andar contra un reloj que nos domina.
Entramos sin pedir permiso, nos vamos sin decir perdón.
Herimos como si no importara y lloramos sólo si existe una buena razón que nos diluya el rimmel.
Nos lamentamos cuando ya es tarde, reconocemos el error cuando no tiene arreglo, vomitamos rencores sin sentido y callamos porque es mejor no quedar expuesto.
Escatimamos, negociamos, medimos y mendigamos.
Censuramos, criticamos, señalamos. Detestamos o idolatramos con el mismo afán. No decimos gracias y olvidamos pedir por favor.
Demoramos sin razón lo que es urgente y usamos la rapidez para andar contra un reloj que nos domina.
Entramos sin pedir permiso, nos vamos sin decir perdón.
Herimos como si no importara y lloramos sólo si existe una buena razón que nos diluya el rimmel.
Nos lamentamos cuando ya es tarde, reconocemos el error cuando no tiene arreglo, vomitamos rencores sin sentido y callamos porque es mejor no quedar expuesto.
Escatimamos, negociamos, medimos y mendigamos.
Censuramos, criticamos, señalamos. Detestamos o idolatramos con el mismo afán. No decimos gracias y olvidamos pedir por favor.
¿Por qué si estamos bien solas debemos llamar a ese que sabemos que al verlo dejará pedazos de nuestro corazón diseminados por el piso, que tardaremos meses en volver a juntar?
¿Por qué por un minuto de cielo nos autocondenamos a vivir un año en el infierno?
¿Por qué queremos hacer encajar lo que no encaja, pegar lo que ya está roto, remendar lo que ya fue remendado?
¿Por qué por un minuto de cielo nos autocondenamos a vivir un año en el infierno?
¿Por qué queremos hacer encajar lo que no encaja, pegar lo que ya está roto, remendar lo que ya fue remendado?
22 de febrero de 2010
20 de febrero de 2010
18 de febrero de 2010
Sin darnos cuenta, cada paso que damos nos significa tomar una decisión. Elegimos si vamos a hacer esto o aquello, si realmente lo vamos a hacer hoy o mañana, de qué manera lo vamos a hacer. Y por decidir rápido, no nos damos cuenta que existen muchas opciones. Algunos no eligen por miedo a perder algo, es verdad, pero otros no eligen por miedo a perderlo todo y terminan sin elegir nada, y eso es peor. Cuando vos no elegís, la vida elige por vos. Si vos no elegís nada, no tenés nada. La libertad es elegir y hacerte cargo de tu elección.
Decime las cosas como son. Si no querés, no querés. Si te da igual, te da igual. Si preferís, preferís. Estar adivinando me agota y no me sale del todo bien. Eso sí, por favor, tomate el tiempo de decirme las cosas. Tirarlas al salir por la puerta y dejarme sola masticando reacciones no es buena idea.
17 de febrero de 2010
Sartre decía que queramos o no siempre elegimos, incluso cuando hacemos lo que otros nos dicen que hagamos nosotros elegimos hacer eso.
Sos vos, siempre sos vos el que elige, aunque hayas acatado órdenes de otro como un robot sos vos el que elige acatar esas órdenes. Quieras o no siempre elegís.
Es muy fácil excusarse diciendo “Yo hice esto por esto o por lo otro”. Si vos lo hiciste fue porque quisiste porque fue tu decisión. Es como en el juego Simón Dice, Simón te dice que hagas esto o lo otro, ahora si vos lo hacés fue por decisión tuya, porque vos lo elegiste.
Incluso cuando no sabemos que elegir ya elegimos. ¿Viste cuando uno va a pedirle un consejo a un amigo sobre algo? En realidad, en el fondo, uno espera que ese amigo le diga tal cosa porque vos ya elegiste. Lo único que vos querés es que tu amigo te diga que no elegiste mal.
Es así, te podes pasar la vida echándole la culpa a los demás, diciendo “Yo hice lo que Simón me dijo que hiciera”. Hasta el soldado que mata por orden de su jefe decide, porque él decide hacerle caso.
Ni siquiera cuando nos obligan a algo dejamos de elegir. Porque nadie más que vos elige, siempre, en todo momento. Decidir es algo intransferible y solitario, y eso angustia. Angustia porque sabés que tu decisión va a tener consecuencias, pero es tu decisión, aunque Simón diga lo que diga, es tu decisión.
Sos vos, siempre sos vos el que elige, aunque hayas acatado órdenes de otro como un robot sos vos el que elige acatar esas órdenes. Quieras o no siempre elegís.
Es muy fácil excusarse diciendo “Yo hice esto por esto o por lo otro”. Si vos lo hiciste fue porque quisiste porque fue tu decisión. Es como en el juego Simón Dice, Simón te dice que hagas esto o lo otro, ahora si vos lo hacés fue por decisión tuya, porque vos lo elegiste.
Incluso cuando no sabemos que elegir ya elegimos. ¿Viste cuando uno va a pedirle un consejo a un amigo sobre algo? En realidad, en el fondo, uno espera que ese amigo le diga tal cosa porque vos ya elegiste. Lo único que vos querés es que tu amigo te diga que no elegiste mal.
Es así, te podes pasar la vida echándole la culpa a los demás, diciendo “Yo hice lo que Simón me dijo que hiciera”. Hasta el soldado que mata por orden de su jefe decide, porque él decide hacerle caso.
Ni siquiera cuando nos obligan a algo dejamos de elegir. Porque nadie más que vos elige, siempre, en todo momento. Decidir es algo intransferible y solitario, y eso angustia. Angustia porque sabés que tu decisión va a tener consecuencias, pero es tu decisión, aunque Simón diga lo que diga, es tu decisión.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel.
Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender.
La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal.
Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal.
El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermoso, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano.
Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera.
Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.
Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender.
La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal.
Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal.
El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermoso, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano.
Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera.
Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.
Cuando queremos, lo que queremos es que el otro también quiera.
Por más que uno quiera, y quiera que el otro quiera, las cosas serán cuando deban ser. Uno puede querer que el otro quiera pero no puede obligarlo a querer. Hay que aprender a aceptar -aunque duela- que siempre será lo que tiene que ser.
Nos esforzamos, nos arriesgamos para lograr que el otro también quiera, ese es el verdadero deseo… Y el deseo es incompleto si es sólo de uno, necesitamos de otro, necesitamos querer lo mismo.
Por más que uno quiera, y quiera que el otro quiera, las cosas serán cuando deban ser. Uno puede querer que el otro quiera pero no puede obligarlo a querer. Hay que aprender a aceptar -aunque duela- que siempre será lo que tiene que ser.
Nos esforzamos, nos arriesgamos para lograr que el otro también quiera, ese es el verdadero deseo… Y el deseo es incompleto si es sólo de uno, necesitamos de otro, necesitamos querer lo mismo.
16 de febrero de 2010
Entre nosotros rara vez usamos el te amo, más bien decimos te quiero, o te quiero mucho, o te quiero muchísimo. Pero ¿qué estamos diciendo con ese "te quiero"? Yo creo que decimos: Me importa tu bienestar. Nada más ni nada menos. Cuando quiero a alguien, me doy cuenta de la importancia que tiene para mí lo que hace, lo que le gusta y lo que le duele a esa persona. Te quiero significa, me importa de vos; y te amo significa; me importa muchísimo. Y tanto me importa que, cuando te amo, a veces priorizo tu bienestar por encima de otras cosas que también son importantes para mí. Esta definición (que me importe de vos) no transforma al amor en una gran cosa, pero tampoco lo reduce a una tontería. Conducirá, por ejemplo, a la plena conciencia de dos hechos: no es verdad que te quieran mucho aquellos a quienes no les importa demasiado tu vida y no es verdad que no te quieran los que viven pendientes de lo que te pasa. Repito: si de verdad me querés, ¡te importa de mí! Y por lo tanto, aunque me sea doloroso aceptarlo, si no te importa de mí, será porque no me querés. Esto no tiene nada de malo, no habla mal de vos que no me quieras, solamente es la realidad, aunque sea una triste realidad. Dice la canción de Serrat: "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio." Quizás haya que entender que eso es lo triste, que no tenga remedio.
12 de febrero de 2010
11 de febrero de 2010
¿Podemos condenar a alguien por cometer un error? No sé, sólo sé que muchas veces me decepcioné a mi misma, que otras veces me decepcionaron pero que también perdoné y me supieron perdonar. Y sin embargo la vida siguió, como todo sigue hasta encontrar el final.
Definitivamente no soy la mejor persona del mundo, tengo mis karmas y complejos, no voy a ser nunca 'la amiga ideal' pero me siento plena por mis logros y avances, por la gente que supe cuidar y aún la tengo a mi alrededor. Es gratificante aprender de los errores, y por fin pude hacerlo. Aprendí muchas cosas a lo largo de mi vida; a perdonar de corazón, a no olvidarme de aquellos que pusieron sus manos firmes ante mis caidas, a saber esperar, porque con el tiempo todo lo que uno se merece.. llega. Aprendí que la vida es una rueda, que siempre vuelve a cobrar lo que debes pagar. Sí, me ha cobrado muchas deudas, pero también te las va a cobrar a vos, a vos y a vos. ¿O a caso alguien está libre de pecado? ¿Alguien se atreve a tirar la primera piedra? ¿Vas a animarte a condenarme por un error? Si lo hacés no quisiera estar en tus zapatos cuando te mires al espejo y te cruces con tu reflejo... Vamos, que nos conocemos mucho y el mundo no necesita a más gente hipócrita.
Entendí definitivamente que las cosas pasan por algo y que los hechos toman su curso, el curso que siempre debieron tomar. Estoy comprendiendo que las personas no aparecen en tu vida porque sí, que todo tiene una lógica y que nada es casualidad. Decidí que prefiero dormir en paz, con la conciencia tranquila, siendo una persona auténtica y de palabra, obrando y haciendo el bien, sin tener la culpa carcomiendo mis ideas. ¿Vos podes decir lo mismo? Lo dudo.
Definitivamente no soy la mejor persona del mundo, tengo mis karmas y complejos, no voy a ser nunca 'la amiga ideal' pero me siento plena por mis logros y avances, por la gente que supe cuidar y aún la tengo a mi alrededor. Es gratificante aprender de los errores, y por fin pude hacerlo. Aprendí muchas cosas a lo largo de mi vida; a perdonar de corazón, a no olvidarme de aquellos que pusieron sus manos firmes ante mis caidas, a saber esperar, porque con el tiempo todo lo que uno se merece.. llega. Aprendí que la vida es una rueda, que siempre vuelve a cobrar lo que debes pagar. Sí, me ha cobrado muchas deudas, pero también te las va a cobrar a vos, a vos y a vos. ¿O a caso alguien está libre de pecado? ¿Alguien se atreve a tirar la primera piedra? ¿Vas a animarte a condenarme por un error? Si lo hacés no quisiera estar en tus zapatos cuando te mires al espejo y te cruces con tu reflejo... Vamos, que nos conocemos mucho y el mundo no necesita a más gente hipócrita.
Entendí definitivamente que las cosas pasan por algo y que los hechos toman su curso, el curso que siempre debieron tomar. Estoy comprendiendo que las personas no aparecen en tu vida porque sí, que todo tiene una lógica y que nada es casualidad. Decidí que prefiero dormir en paz, con la conciencia tranquila, siendo una persona auténtica y de palabra, obrando y haciendo el bien, sin tener la culpa carcomiendo mis ideas. ¿Vos podes decir lo mismo? Lo dudo.
¿Por qué no voy a ser feliz? Si me regalaron una familia divina, que cuido y valoro un montón. Logré armar un grupo de gente que esta tan adentro mío, que se que los voy a llevar a lo largo de mi vida siempre. Me siento querida. Me alegra ver los éxitos ajenos y disfruto cuando mis seres queridos tienen lo que se merecen. Tengo la oportunidad de estudiar lo que quiero y trabajo divirtiéndome. Y no, no entiendo a quien elige la lágrima en lugar de la sonrisa. No comprendo a quien se estanca en un historia, en un fracaso o en algo banal. No tolero que las personas acepten y no traten de cambiar lo que les hace mal.
Digo todo esto, sabiendo que me caí mil veces y teniendo en claro que me voy a caer mil mas. No espero la vida color de rosa, y encontrar la perfección. Quizás porque entiendo que esas imperfecciones son las que nos hacen diferentes y hacen atractivos nuestros días. Me gusta pensar que voy a tener un montón de NO en el camino, y que yo voy a tener que dar todo de mi para convertirlos en un SI.
Perdí seres queridos, me confundí en mis juicios a terceros, hice cosas de las cuales no estoy orgullosa, me decepcionaron, me choqué con piedras de gran tamaño, no fui siempre una amiga excelente y tampoco voy a serlo. Seguro que, más de una vez, actitudes mías lastimaron a otros.
Pequé de ingenua y me lastimé, para después darme cuenta con un simple click y con un comentario hiriente que no valía la pena. Aposté doble, pedí otra vuelta y no siempre me fue bien. Pero aún así, elijo volver a confiar y a no cerrarme a nuevas experiencias, trato de levantarme bien. De ver el lado positivo a las cosas, de no quedarme ni acumular broncas, de aprovechar las oportunidades y nunca censuro las posibilidades de desear.
Algunos días se me hacen mas fáciles que otros, algunas situaciones las supero mas rápido que otras, me cuesta creer en las malas intenciones de la gente y tal vez recibo un golpesito extra por ello, pero nunca dejo de tratar y de querer alcanzar lo que quiero para mi. Reflexiono cada paso que doy, y cada capítulo de mi vida.
Y no lo hago por deporte, sino porque sé que de esos pasos salen las enseñanzas y las mejores experiencias. No hay fin de año que antes de levantar la copa no haga mi lista mental de las cosas que quiero lograr el siguiente año y las cosas que sé que están mal en mi y tengo que cambiar.
Quizás ante la mirada ajena, yo soy feliz de la nada y con muy poco, pero para mi ese nada o "muy poco" es MUCHO. Ese nada… es el rejunte de mis afectos, de mis experiencias, de mi historia, de mis miedos, de mis ganas, de mi vida y de lo que está por venir. Y tal vez soy más soñadora de lo que está permitido y en diez años mi visión de la vida y lo que debería ser cambia radicalmente y encuentro en el lamento una salida fácil para no tratar de mejorar, pero hoy no me lo permito… HOY TENGO MEJORES PLANES.
Digo todo esto, sabiendo que me caí mil veces y teniendo en claro que me voy a caer mil mas. No espero la vida color de rosa, y encontrar la perfección. Quizás porque entiendo que esas imperfecciones son las que nos hacen diferentes y hacen atractivos nuestros días. Me gusta pensar que voy a tener un montón de NO en el camino, y que yo voy a tener que dar todo de mi para convertirlos en un SI.
Perdí seres queridos, me confundí en mis juicios a terceros, hice cosas de las cuales no estoy orgullosa, me decepcionaron, me choqué con piedras de gran tamaño, no fui siempre una amiga excelente y tampoco voy a serlo. Seguro que, más de una vez, actitudes mías lastimaron a otros.
Pequé de ingenua y me lastimé, para después darme cuenta con un simple click y con un comentario hiriente que no valía la pena. Aposté doble, pedí otra vuelta y no siempre me fue bien. Pero aún así, elijo volver a confiar y a no cerrarme a nuevas experiencias, trato de levantarme bien. De ver el lado positivo a las cosas, de no quedarme ni acumular broncas, de aprovechar las oportunidades y nunca censuro las posibilidades de desear.
Algunos días se me hacen mas fáciles que otros, algunas situaciones las supero mas rápido que otras, me cuesta creer en las malas intenciones de la gente y tal vez recibo un golpesito extra por ello, pero nunca dejo de tratar y de querer alcanzar lo que quiero para mi. Reflexiono cada paso que doy, y cada capítulo de mi vida.
Y no lo hago por deporte, sino porque sé que de esos pasos salen las enseñanzas y las mejores experiencias. No hay fin de año que antes de levantar la copa no haga mi lista mental de las cosas que quiero lograr el siguiente año y las cosas que sé que están mal en mi y tengo que cambiar.
Quizás ante la mirada ajena, yo soy feliz de la nada y con muy poco, pero para mi ese nada o "muy poco" es MUCHO. Ese nada… es el rejunte de mis afectos, de mis experiencias, de mi historia, de mis miedos, de mis ganas, de mi vida y de lo que está por venir. Y tal vez soy más soñadora de lo que está permitido y en diez años mi visión de la vida y lo que debería ser cambia radicalmente y encuentro en el lamento una salida fácil para no tratar de mejorar, pero hoy no me lo permito… HOY TENGO MEJORES PLANES.
8 de febrero de 2010
7 de febrero de 2010
La esperanza no es soñar con lo posible, sino con lo imposible. El que tiene esperanza corre el riesgo de que eso que espera nunca llegue. La esperanza es prima hermana de la utopía. Es un brote verde en el desierto. Ahí donde todo está perdido, donde sólo hay desconsuelo, desolación, vacío, donde sólo hay restos de un pasado que nunca va a volver. Ahí también hay esperanza, porque la esperanza es lo que queda cuando ya no queda nada. La esperanza está hecha de futuro. La esperanza es la que nos va a mantener vivos cuando ya no queden razones para vivir. Por eso es tan importante conservar la esperanza. La esperanza tiene la amargura de la espera, pero la felicidad de lo infinito. La esperanza solo morirá si ustedes la dejan morir.
Nos hicieron creer que "el gran amor" sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en sus espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable. Nos hicieron creer en una fórmula llamada "2 en 1": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben de ser reprimidos. Nos hicieron creer que lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Tampoco nos dijeron que alguien nos iba a decir todo esto. Cada uno lo va a tener lo que descubrir solo. Y ahí cuando estés muy enamorado de vos, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, aunque la violencia se practica a plena luz del día.
Hay amores que enferman. Hay amores enfermos. Hay amores que dan. Hay amores que consumen. Hay amores que son y no dejan ser. Hay amores que nunca terminan. Hay cosas que aunque se vayan, siguen con nosotros. Hay situaciones que parecen perdidas aún pudiendo luchar por ellas. Hay poemas que nos identifican. Hay poemas que describen nuestra alma un tanto perdida y desgastada. Hay lugares tristes. Hay lugares que me recuerdan a vos. Hay canciones que me entristecen. Hay canciones que me alegran porque sé que me dejan recuerdos. Hay recuerdos que se borran y otros muchos que se quedan por siempre. Hay cosas, lugares, amores, situaciones, sentimientos, que se impregnan en la piel para no irse nunca. Hay huellas que definitivamente, no borra el tiempo ni el desgaste.
Renuncio a quererte y no tenerte, a soñar en el futuro o en el presente, renuncio a un beso apasionado, renuncio a pronunciar tu nombre sin ser escuchada, renuncio a un te quiero, a todo lo lindo e imaginable que sólo en mi mente era posible, renuncio a mi propia voluntad y a los anhelos que en mi corazón hay, porque amarte y no tenerte, me destruye.
Sos mi presentimiento de que todo va a estar bien;
Sos la primera luz de mis mañanas;
Sos el causante de los suspiros que se esconden entre mis rizos;Sos el farol que alumbra el oscuro camino que a veces debo recorrer;
Sos el único capaz de hacer que mi corazón ande rápido y lento al mismo tiempo;
Sos el que me encierra en una burbuja de amor y cuestionamientos;
Sos el que me vuelve loca, el que me desespera y me calma...Sos del que huyo por temor a enamorarme, pero al parecer ya es demasiado tarde.
Sos la primera luz de mis mañanas;
Sos el causante de los suspiros que se esconden entre mis rizos;Sos el farol que alumbra el oscuro camino que a veces debo recorrer;
Sos el único capaz de hacer que mi corazón ande rápido y lento al mismo tiempo;
Sos el que me encierra en una burbuja de amor y cuestionamientos;
Sos el que me vuelve loca, el que me desespera y me calma...Sos del que huyo por temor a enamorarme, pero al parecer ya es demasiado tarde.
A veces es tan evidente que pasa por nuestros ojos sin llamar la atención. Lo obvio, lo concreto, lo que está a la vista... ¿A la vista de quién? Si somos concientes de que muchas veces nosotros mismos nos limitamos para no ver ciertas cosas, cosas que preferimos no mirar, no escuchar, no saber. Pero, ¿por qué? ¿Por qué somos tan cobardes de no querer aceptar la realidad tal cual es? Tenemos miedo de enterarnos que estábamos equivocados, seguramente... o miedo a lo que puede pasar después de caer en la cuenta de que la realidad que veiamos era y ahora no es más. No sólo eso, sino también el miedo a que los demás vean las cosas como realmente son, y nosotros no tengamos el poder para decir 'Si, esto es así'.
Es todo tan subjetivo que terceros ven lo que nosotros no, y nos queremos autoconvencer de que las cosas son como pensamos.
No sé, tal vez el orgullo pueda más que la realidad, y sea lo que nos impida avanzar, ver y poder actuar. Ignorantes y bastante hipócritas seríamos si el orgullo nos ganase...
¿Tanto cuesta abrir el horizonte, ampliar el foco y mirar más alla de nuestras narices? No creo que sea tan difícil tocar fondo, crecer por un instante, y hacernos cargo de lo que nos pasa, de lo que hicimos y de lo que no hicimos para llegar al punto en el que estamos. Porque seguramente no llegamos a donde estamos de casualidad... somos dueños de las causalidades, y no hay lavada de manos que sirva para evitar ver y sentir que las cosas son como se presentan y que no siempre dependen del lente con que se las mire.
Es todo tan subjetivo que terceros ven lo que nosotros no, y nos queremos autoconvencer de que las cosas son como pensamos.
No sé, tal vez el orgullo pueda más que la realidad, y sea lo que nos impida avanzar, ver y poder actuar. Ignorantes y bastante hipócritas seríamos si el orgullo nos ganase...
¿Tanto cuesta abrir el horizonte, ampliar el foco y mirar más alla de nuestras narices? No creo que sea tan difícil tocar fondo, crecer por un instante, y hacernos cargo de lo que nos pasa, de lo que hicimos y de lo que no hicimos para llegar al punto en el que estamos. Porque seguramente no llegamos a donde estamos de casualidad... somos dueños de las causalidades, y no hay lavada de manos que sirva para evitar ver y sentir que las cosas son como se presentan y que no siempre dependen del lente con que se las mire.
5 de febrero de 2010
4 de febrero de 2010
¿Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto? ¿Sentiste a los asuntos pendientes volver, hasta volverte muy loco? Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mi esta noche; él ya no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro. La moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor.
Todo lo que termina, termina mal, poco a poco, y si no termina se contamina mal, y eso se cubre de polvo.
Todo lo que termina, termina mal, poco a poco, y si no termina se contamina mal, y eso se cubre de polvo.
3 de febrero de 2010
22 de enero de 2010
5 de enero de 2010
- Jacks, ¿te has planteado que eso del amor verdadero puede ser una conspiración?
- ¿Una conspiración?
- Si, una conspiración capitalista, una mentira urdida por las industrias del cine, la publicidad y la música ¡Todos vendiéndonos un concepto que ni siquiera existe!
-¿El amor verdadero no existe?
- Piénsalo bien, ¿dónde está si no es en canciones, libros y películas? ¿Quién puede decir sinceramente "siempre te querré"?
- Whitney Houston.
- ¡Si, pero cuando va de crack! La cuestión es que la gente se deprime porque busca esa cosa inexistente o no lo hace igualmente porque cree que se ha conformado con menos.
- ¿Una conspiración?
- Si, una conspiración capitalista, una mentira urdida por las industrias del cine, la publicidad y la música ¡Todos vendiéndonos un concepto que ni siquiera existe!
-¿El amor verdadero no existe?
- Piénsalo bien, ¿dónde está si no es en canciones, libros y películas? ¿Quién puede decir sinceramente "siempre te querré"?
- Whitney Houston.
- ¡Si, pero cuando va de crack! La cuestión es que la gente se deprime porque busca esa cosa inexistente o no lo hace igualmente porque cree que se ha conformado con menos.
El hombre es un animal de costumbre, dicen... Nos gusta la costumbre. Cualquier cosa que nos saque de eso nos desconcierta. Todo es cuestión de costumbre. Nos acostumbramos incluso a lo que nos hace mal. Mejor malo conocido que bueno por conocer, ¿no? Pero luego, a lo que no estamos acostumbrados, nos desconcierta, nos inquieta. ¿Para qué vamos a cambiar si así estamos bien? ¿Cómo hacés de un día para el otro, para vivir sin eso que era la razón de tu vida? Nos da pánico la idea de despertar y sentir que todo cambió, que nada es como era. Cuando te acostumbrás a un amor, a una piel, a un olorcito, a una sonrisa; perder todo eso es como quedarte sin aire.
A las niñas les enseñan muchas cosas. Si un niño te pega, le gustas. Nunca trates de emparejarte el flequillo y un día conocerás un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz y su compromiso. Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan nos implora que lo esperemos. La declaración inesperada de amor, la excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no, y entre los que se van a quedar y los que se van a ir. Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso. Quizá el final eres tú, sola, recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Quizá el final feliz solo consiste en seguir.. O quizá este es el final feliz: saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales mal interpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza.. tú, nunca perdiste las esperanzas.
22 de diciembre de 2009
Donde todo está lejos o es mentira. Pensamos en darnos a la fuga a algún lugar que no existe, en algún momento que aún no ha llegado y con algún extraño que no conocemos, porque así será todo más fácil o no será. Las alternativas, sobretodo las que se descartan al nacer, son el juego que queremos vivir, el infierno que queremos apagar. A o B. Si o No. Mañana o Quizás. Ahora o Nunca. Entonces me decis "Todo irá bien" y es sólo un juego de palabras para que no duela tanto.
Quienes de verdad me conocen saben que no soy fuerte, sino que puedo luchar cuando deseo algo. Porque quienes me conocen en realidad, saben que lloro un poco todas las noches y que me da mucho trabajo lograr conseguir el sueño. Que prefiero un beso en la mejilla a una caricia. Que me gusta sentir las cosquillas de la esperanza; que me gustan las flores. Que reír me provoca hipo y lágrimas. Quienes me conocen saben que no me asusta la oscuridad, sino la soledad. Que no conozco de favores, si no de la incondicionalidad. Que mi experiencia no es más que una lista de errores. Quienes me conocen, saben también que prefiero un 'te quiero' a un 'te amo', porque conservo la estúpida idea de que es más duradero. Que no me gusta ser plato de segunda mesa. Que a quién le ofrezco mi amistad, es porque se ha ganado mi confianza. Que no juego con los sentimientos y por tanto no me gusta que jueguen con los míos. Que me gustan las fiestas hasta el amanecer. Sabe también el que me conoce bien, que una mentira me duele más que una herida.
5 de diciembre de 2009
Escribirte a vos, es mas delicado que escribirle a un condenado a muerte. No sólo tengo que vigilar qué te digo, sino cómo te lo digo, qué palabras y cómo las uso. Me descontrolás tanto, no tenés idea de lo que provocás en mi, ni la menor idea, empezaste como un juego, es cierto, simples miradas, nada especial a primera vista. Me bastó muy poco para empaparme de tu persona y volverme adicta. Hoy no puedo ni verte a los ojos por miedo de fallarte, me tenés tan mal que no se si pueda llamarle amor. No estoy enamorada de vos, hacerlo sería el mejor error de mi vida. Con vos tengo que esforzarme para un simple ¡Hola!.
Sos todo y nada. Quiero, tengo la necesidad de ser parte de tu vida y ganarme un espacio. Y eso que nada empezó todavía, esto no es ni siquiera el principio. Discretamente te dije a gritos que te quería.
Sos todo y nada. Quiero, tengo la necesidad de ser parte de tu vida y ganarme un espacio. Y eso que nada empezó todavía, esto no es ni siquiera el principio. Discretamente te dije a gritos que te quería.
Y ahora te conocí a vos. Por casualidad. Fue tan fácil quererte. Y sin saberlo, y sin tocarme, me curaste las heridas. Me devolviste las ganas de enamorarme. Porque tenés que ser vos. Porque quiero que seas vos. Porque para mí, sos especial. Y lo demás ya no me importa. Solo quiero verte. Solo pienso en vos.
Sólo el saber que existís ya hace que te odie. Te odio por cómo me miras, por cómo me hablas. Te odio por tus ojos, por tu voz, por tu sonrisa. Me duele escuchar cómo te reís, me duele ver que te acordás de mí, que no te importo. Te odio porque te metiste en mi mundo y ahora no te puedo sacar, porque antes podía vivir sin vos, porque no necesitaba verte, porque me daba igual donde estuvieras. Te odio porque me haces sentir bien y no puedo decírtelo, te odio porque encendés mi corazón y apagás mis palabras. Te odio porque desearía no haberte conocido y porque aún así quiero conocerte mejor, te odio porque por vos lloro, por vos río, por vos siento. Te odio porque sé que no te tengo, porque sé que no me querés, porque sé que me conocés y que sabés lo que siento por vos. Por eso te odio, porque lo sabés y no hacés nada. Te odio porque no puedo decirte lo que ya sabés, que te odio porque te quiero.
4 de diciembre de 2009
Nunca en mi vida creí que podría estar tan lejos de alcanzar el cielo. Nunca creí que llegaría a gritar tan fuerte, jamás pensé que necesitaría desaparecer. Siempre tuve esta tendencia al delirio total, a la obsesión desmedida, a la fácil ilusión, a buscar lo imposible, a la desesperanza, la destrucción masiva de mi misma, a buscar lo que me lastima, a aferrarme al sufrimiento para no caer... Todo lo que me llena al mismo tiempo me destruye, todo lo que me destruye no me llena. Soy como un empalagoso pastel de decepciones. Sé que ya va a llegar algo mejor. Toda la vida me pasé así, toda la vida esperé lo inesperado, toda la vida pisé fuego y sangré pesares. Toda la vida lloré sin lágrimas antes de ir a dormir.
Aprendí que no podés hacer que alguien te ame. Depende de ellos. Aprendí que no importa cuanto quieras. Algunas personas simplemente no corresponden tu cariño. Aprendí que no importa que tan delgado lo cortes, siempre tendrá dos lados. Aprendí que podés llegar aún más lejos de donde pensás que ya no podés más. Aprendí que los héroes son personas que hacen lo que se tiene que hacer cuando se debe hacer sin importar las consecuencias. Aprendí que aprender a perdonar requiere práctica. Aprendí que hay gente que te quiere mucho pero que no sabe cómo mostrártelo. Aprendí que algunas veces la gente que esperás que te pateen cuando estas caído serán los que te ayuden a levantarte. Aprendí que tan sólo porque alguien no te ama de la manera que querés que te ame, no significa que no te ame con todo lo que tiene. Aprendí que no importa que esté roto tu corazón, el mundo no se detiene por tu dolor. Aprendí que nuestro pasado y las circunstancias podrían haber influenciado en quiénes somos pero somos responsables por quienes seremos. Aprendí que hay muchas maneras de enamorarse y mantenerse enamorado. Aprendí que la gente que más querés en la vida es apartada demasiado pronto.
3 de diciembre de 2009
Dice que le da igual todo, pero miente. En realidad está sufriendo muchísimo. Y espera que ocurra algo mágico, espera ver bengalas de colores, o fuegos artificiales. Espera que algo la saque de esa maldita situación, o estado, en que se encuentra. Espera a la patrulla de salvamiento. El problema es que a la vez que espera, ha dejado de creer en la magia. Es como esperar a los Reyes Magos o al Ratón Pérez, cuando ya tenés 9 años. Sabés que no vendrán, que no existen. Pero eso lo sabés racionalmente. El corazón, de alguna manera, no deja de esperarlos. Por si acaso. Una espera desesperada. Una pérdida de fe absoluta e implacable. Yo soy de esas que ahora mismo tendría que meter el dedo en la llaga para creer en algo.
19 de octubre de 2009
17 de octubre de 2009
Amarte a ti no es lo mejor, lo tengo claro. Habiendo tantas cosas por hacer, menos traumáticas. Como hallarle figuras a las nubes, o como ir al cine o no hacer nada. Amarte a ti no es lo mejor, pero me gusta. Quizás estoy jugando como siempre al masoquista. En vez de distraerme con el fútbol, o con el internet como hacen todos. Amarte a ti no es lo mejor, pero es perfecto, para encontrarle algún sentido a esta rutina, de ser por siempre solo un ciudadano, solo uno más. Amarte a ti me hace sufrir, que buena suerte. Para acordarme de que existo y de que siento. Para tener en qué pensar todas las noches, para vivir. Amarte a ti es un veneno que da vida. Es una antorcha que se enciende si se apaga. Es lo sublime junto con lo idiota. Es lo que siento y a quién le importa. Amarte a ti es la verdad más mentirosa. Es lo mejor de lo peor que me ha pasado. Es la ruleta rusa por un beso, es lo de siempre improvisado. Amarte a ti es un error, dice un amigo, que cree que ser feliz es estar libre, y se pierde del matiz que da lo incierto, amarte a ti. Es la embajada de un instante en mi cerebro. Es también haberte odiado un par de veces. Amarte a ti es un absurdo y lo sabemos, y así será... mientras nos dure.
26 de septiembre de 2009

Si me cansé de esperar, fue porque el tiempo no curó ni una herida. Si me cansé de olvidar, fue porque el olvido es la pastilla suicida. Si me cansé de perdonar, fue porque cuando duele, nunca se olvida. Si me cansé de mentir, fue porque la verdad lastima solo al principio. Si me cansé de dormir, fue porque al sueño no lo sueño dormida. Si me cansé de llorar, fue porque en las lágrimas no encontré salida. Si me cansé de siempre correr, fue porque muchas cosas las perdí por correr noche y día. Si me cansé de mirar, fue porque mirando ví una vez a la muerte. Si me cansé de perder, fue porque una vez me desangre por perderte.
21 de septiembre de 2009
Quiero cometer el error más grande del mundo y navegar en kayac de Miami a la Habana. Quiero tomarme un café viendo el Mediterráneo y despertarme en Tulum persiguiendo una estrella. Quiero decirle a Jesús qué sí está que aparezca. Y qué me corten la luz para prender una vela y soñar. Quiero regalarle una flor al amor de mi herida. Quiero empezar otra vez y cambiarme hasta el nombre quiero apedrear el zaguán de las causas perdidas y ver salir a papá convenciendo a mi madre. Quiero escucharte decir lo que gritan tus ojos quiero perder el valor que gané por miedoso. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio. Quiero vivir sin guión ni la misma receta, quiero inventarle otra letra al abecedario, quiero olvidarme de ti quiero saber que es por mi. Que quiero y no puedo querer mientras siga queriendo, inútil creer que querer es lograr olvidarte, quiero encontrar otro amor y perderlo enseguida para olvidarme de ti para toda la vida. Quiero silbar "Let it be" a la luz de la luna, quiero lavar en el mar lo que no sea futuro. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio, quiero vivir sin guión ni la misma receta, quiero inventarle otra letra al abecedario. Quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mi. Quiero jugar a la alquimia y buscar en el Tibet alguna respuesta, quiero fugarme de mi para no ser de aquí ni de ninguna parte, perderme en la antropología, dedicar mi vida a la filantropía con tal de olvidarte, con tal de burlarte. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio, quiero pararme en Iraq y mandarle un saludo a la mamá del idiota más grande del mundo. Quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mí. Quiero regalarle una flor al amor de mi herida...
4 de septiembre de 2009
1 de septiembre de 2009
Me niego a extrañarte, a quererte, a desearte. No quiero tenerte, ni usarte, ni dejarte. Detesto la espera, la esperanza, el sentimiento. Aborrezco tus mentiras, la incertidumbre, la distancia. No necesito tu lástima, tu compasión, ni tu ayuda. Odio tu egoísmo, tu soberbia, tu ironía. No te daría mi vida, ni mi tiempo, ni mi alma. Me enferman tus silencios, tus pretextos, tus excusas. Me canse de seguirte, de esperarte, de entregarme. Mataría tu crueldad, tu injusticia, mis miedos. No aguanto tu inmadurez. Perdi mi paciencia, mis sueños, tu recuerdo. Te aprovechaste de mi, de mi libertad, y de mi ingenuidad. Me molestan tus olvidos, tus descuidos, tus manías. No tolero tus enojos, tu inconciencia, tu torpeza. Pero muero por tus besos, tus abrazos, tu presencia. Soy débil. Me hacias debil, hoy ya no mas.
31 de agosto de 2009
Me sentí completamente feliz. Todo se desvaneció, menos mi amor y mis ganas de verte. Como una nena ilusionada, seguí y no me importó nada. Me interesó poco todo lo que podía pasar, pero no tuve tiempo de pensarte. Una brisa de otoño, pasó por mi mente y fue lo suficiente para no olvidarlo. Lo quiero tanto, y me duele no poder decírselo. Me agobia el beso que jamás me diste. No me interesa lo que pasa en tu cabeza. Sólo sé que de a ratos quiero estar en tu vida.
Lloré hasta sentir las lágrimas secarse en mis dedos. Lloré hasta respirar profundo y darme cuenta de que ya nadie me hacía bien. Lloré hasta entender que estaba sola y desprotegida en este lugar. Lloré hasta perder la conciencia y sentirme completamente inútil. Lloré, porque comprendí que nada era capaz de hacerme sentir viva y, hasta a veces, poder arrancarme una sonrisa; nada podía ser tan sorprendente y real al mismo tiempo. Lloré porque sentí tu ausencia, esa que hasta hoy nunca había estado, y por fin logré darme cuenta de que en realidad, aunque me cueste aceptarlo, no es culpa de nadie ni de nada lo que me sucede. Lloré, porque por primera vez en mi vida me sentí realmente sin apoyo, sin amigos, ni nadie a quien recurrir cuando la soledad corta mis palabras y ahoga mi respiración, gozando una dulce venganza de mis errores y tropiezos. Lloré, porque vivía cada día sin vivirlo, creyéndome feliz, convenciéndome de que todo lo que hacía estaba bien. Y lloré, para descargar de una vez por todas, todo el dolor que me ocasionaba sentirme tan poca cosa, de pronto me había olvidado de cómo era sentirse orgullosa de una misma, lloré porque te necesitaba por primera vez y no podía hacer nada para tenerte.
Estoy harta de ser y no ser. Harta de los cambios de guiones sin sentido. Estoy harta y cansada. Cansada de hacerme daño a mi misma. Cansada de ver todos los días ante mí la patética realidad y taparme los ojos para seguir engañándome. Que lo que yo quiero no me lo puedan dar y lo que buscan no lo tengo yo. Lo tiene ella, porque siempre aparece alguien mejor que yo. Más inteligente, más linda, más todo.
30 de agosto de 2009
Y admito que estuve a punto de engañarme a mi misma queriendo creer que no sos el único tipo que me importa en este mundo. Pero esa es la peor mentira que quise tragarme. Porque sos el único. Porque él lo fue, pero ya no. Y me gustaría que si leés esto sepas que hablo de vos. No de él, sino de vos. Como también me gustaría que te pararas a pensar ahora, por unos minutos, solamente en mí. En nada más. Y que, si tan seguro estás de que no me querés, no hagas nada. Dejá las cosas como están. No vengas a hablarme. Porque si lo hacés, voy a pensar que sí me querés, que sí te importo. Y no quiero ilusionarme más. Bastante jodido es estar a más de 300 kilómetros de la persona a la que te gustaría estar abrazada día y noche. Y más jodido aún es que esa persona no quiera quererte por esos mismos kilómetros. Y no es justo que yo solo te pueda querer a ratos, por miedo a que acabés huyendo de mi. Que un día me queda muy claro que para vos no soy nada. Pero otros días, una extraña certeza me dice que sí, que sentís lo mismo por mi. Quizás suene atrevido. Ilógico, o estúpido. No sé. Yo siempre te dije que te lo iba a poner fácil. Y hoy siento que esto ya me queda muy grande. Así que lo dejo en tus manos. Vos sabrás lo que hacés, lo que decís, y lo que sentís. Yo me rindo. Porque, ¿sabes una cosa? Me estoy enamorando de vos. Y me importa muy poco que me hayas dicho muchas veces que no podés, que no querés enamorarte de mí. Me da lo mismo.
Y como quisiera que leyeras esto.
Y como quisiera que leyeras esto.
Yo soy incertidumbre y tranquilidad al mismo tiempo, todo depende de tus miradas. Soy casa pero también soy un lugar desconocido. Soy poesía pero también soy prosa. Soy fiel e infiel como los gatos. Soy derecha y aveces también soy izquierda. Soy optimista y también pesimista. Soy mil y una palabras de amor pero de vez en cuando me convierto en mil y una palabras de amargura. Soy el sol de tus mañanas y cuando me lo permites la luna de tus noches. Soy una fiesta con alcohol y otra sin el. Soy una niña traviesa y otros días soy tu niña santa. Soy seguridad y otras soy INseguridad...Sin duda, últimamente soy tu sinónimo y más veces soy tu antónimo.Creo que me harté de tanta tontería tonta, yo quiero un nombre, con mayúsculas. No quiero más ser un "no sé que sos para mi".
Amores clandestinos, secretos, amores reprimidos, prohibidos, amores furtivos, pasionales, amores tormentosos.Un amor clandestino es un escape constante, es incomodidad, adrenalina, tensión. Es ojos que no ven pero corazón que presiente, es un momento privado, inconfesable.¿Quién no tuvo un amor secreto, clandestino?¿A quién no lo enciende un amor pirata?Mi amor es un amor pirata, así como un parasito que se alimenta de chocolates y de llanto y de soledad pero sin besos ni palabras ni nada.Cuando amamos, el corazón del otro es un tesoro, y cual piratas queremos arrebatar ese tesoro sin importar si tiene dueño o no.Nos atrae el amor clandestino, secreto, porque el amor cómplice se hace más fuerte, más nuestro y solo nuestro. La complicidad es un guiño, una aventura, y al amor le encanta la aventura.En el secreto cómplice hay libertad, porque escapamos de la mirada de los demás y nos permitimos ser libres, rebeldes, aventureros como los piratas. El amor secreto es mágico, cuando deja de ser secreto se vuelve real, y el amor real es un poco más complicado.El amor pirata no conoce el miedo, aborda, conquista, arrebata y roba. Y a veces paga las consecuencias.Un amor pirata es un amor que no puede ser y es por eso que nos atrae tanto.
16 de agosto de 2009
Puede ser que no sepa nada de la vida, pero rei con tanta intensidad que me dolió la panza, llore acostada en mi cama hasta quedarme sin lagrimas, me callé cuando en realidad queria gritarle a todo el mundo lo que queria decir. Puede que no sepa nada de nada, pero sufri y mucho, me senti sola, abandonada, sin nadie con quien hablar. Olvidé nombres, personas, fechas, dias, lugares.. pero nunca te olvide a vos, aunque eras y sos de lo que mas me tengo que olvidar.
15 de agosto de 2009
No permitas quedarte horas esperando por alguien que nunca va a venir. No permitas que tu tiempo sea desperdiciado por alguien que nunca va a tener tiempo para vos. No permitas que tu corazón se enamore de ese alguien que se la pasa huyendo de vos. No confíes que alguien pueda volver a tu lado, cuando nunca estuvo con vos. No permitas que el dolor, la tristeza, la soledad, el odio, el resentimiento, los celos, el rencor y todo lo que pueda sacar el brillo de tus ojos, destruya la pureza que existe dentro de tu alma.
No me importa quién secó tus lágrimas cuando no parabas de llorar, a quién amaste de verdad y a quién no, cuántas veces te enamoraste, por qué persona dabas todo y te falló, en qué lugar realizaste tus estudios, la economía de tus padres, la casa de tus abuelos, tus mejores vacaciones. No me interesa en lo más mínimo saber cuántos libros leíste, cuándo aprendiste a manejar, quiénes nunca se olvidan de tu cumpleaños y quiénes si. Tampoco me atrae saber de tus mujeres, cuántas, dónde, quiénes. No me preocupa ser la primera, es más prefiero no ser tu primera, sólo con poder ser mejor en algunos aspectos a algunas de ellas me basta; no me importa a cuantas les prometiste cuidarlas, quién te beso y cuándo por primera vez, quién te hechizó, te lastimó y luego dejó, a quién no olvidarías y porqué, cuánto hace que no la ves a la que te hizo conocer el verdadero amor. Y para que sepas, no siento la necesidad de ser lo que soñaste, no quiero ser esa que siempre buscaste, a la que le decís pocas palabras sutiles y ya la convencés. Quiero ser la chica difícil de la que sin darte cuenta te enamoró, la que nunca hubieras mirado más que como amiga y ahora la tenés en frente tuyo y no sabés cómo reaccionar. Quiero ser por la que te ingeniás en conquistar sin usar los métodos que ya sabés que funcionan para las demás. Quiero aprenderte, conocerte, desearte, buscarte, tenerte, sentirte, gustarte, quererte, soñarte, llamarte, besarte, olerte, acariciarte, dejarte, amarte y demás. Quiero y no quiero, en verdad no te quiero simple ni vagabundo. No te quiero así como sos, sólo te amo y no me importa nada de lo antes ya mencionado. Vuelvo a repetir así, simple y entendible, sabés lo que quiero y no de vos.
17 de junio de 2009
Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona, cuando decidimos compartir la vida, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta el último rincón, cuando perdemos la verguenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión. Que se menosprecie, ignore o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos, ligereza. Cuando amamos a alguien que además de no correspondernos desprecia nuestro amor y nos lastima con su indiferencia, estamos en el lugar equivocado. Esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. La cosa es clara: si no me siento bien recibido en el corazón de alguien, empaco y me voy. La misión de todos en este mundo es encontrar la felicidad, pero la real, no la que creemos que es. Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como les gustaría que fuera. En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame ni te comprenda, y menos aún, quien te lastime. Y si alguien te hiere reiteradamente sin mala intención, puede que te merezca, pero no te conviene...
16 de junio de 2009
Que noche tan fea, como los recuerdos se apoderaban de mi, estaban en mi cabeza, no paraban y yo sentía como dolia el pecho en ese agujero que tengo, sentía como la piel se desgarraba con sólo pensar su nombre, con sólo pensar en que lo habia visto, al haberlo visto todo volvio a mi, no podía dormir, su cara, sus ojos, su sonrisa, su voz, todo. Pero no derrame lágrimas, por más doloroso que fuera, no lo hice, no podía.
Ya perdoné errores casi imperdonables. Ya traté de sustituir personas insustituibles. Olvidar personas inolvidables. Ya hice cosas por impulso. Ya me decepcioné con personas, cuando nunca pensé decepcionarme, más también decepcioné a alguien. Ya abracé para proteger. Ya me reí cuando no podía. Ya hice amigos eternos. Ya amé y fui amado. Pero también fui rechazado. Ya fui amado y no supe amar. Ya grité y salté de tanta felicidad. Ya viví de amor e hice juramentos eternos. Ya lloré escuchando música y viendo fotos. Ya llamé solo para escuchar una voz. Ya me enamoré por una sonrisa. Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia. Tuve miedo de perder a alguien especial. Pero sobreviví. Y todavía vivo.
Yo sé que no me querés, pero tengo algo de esperanza. Siempre me han dicho que es lo último que muere y cuando muere, también morís vos. Por eso, con esta ilusión que me queda, te escribo estas palabras que salen de las heridas que me ocasioné, porque no tenés la culpa de que yo te quiera, no. Es mia por quererte como lo hago. Es culpa de este corazón y de esta mente débil que se dejaron influenciar por tus encantos, por esa agridulce felicidad que puedo llegar a sentir en ocasiones. ¿Sabés? Me gustan muchas cosas, pero el simple hecho de que me gusten no significa que las vaya a tener. La posesión es un simple deseo idiota, egoísta, porque las cosas realmente no son mías, ni siquiera mi propia vida me pertenece: me puede ser arrebatada en un suspiro. Por eso, yo albergué el sueño de disfrutar tiempo de mi prestada existencia con vos. Yo sé que quizás no compartas mi tonta quimera, que después de todo eso es, y nada más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



