22 de diciembre de 2009

Decime que sabés del dolor. Decime si nunca te pasó tener diez nudos que te aten la garganta.
Toda su vida esperando algo bueno, toda su vida esperando la felicidad, años y años esperando ese momento en el que pudiera decir "Hoy todo esta bien en mi”.
Palabras que se vierten cuando el vaso está lleno, cuando no cabe más, cuando te derramás… Palabras que nadie quiere oír. Ni siquiera yo misma, que no me atrevo a decir. Gritos en silencio, para nadie, para nada.
Mariana, son siete letras de significado vacío y a la vez tan lleno.
Donde todo está lejos o es mentira. Pensamos en darnos a la fuga a algún lugar que no existe, en algún momento que aún no ha llegado y con algún extraño que no conocemos, porque así será todo más fácil o no será. Las alternativas, sobretodo las que se descartan al nacer, son el juego que queremos vivir, el infierno que queremos apagar. A o B. Si o No. Mañana o Quizás. Ahora o Nunca. Entonces me decis "Todo irá bien" y es sólo un juego de palabras para que no duela tanto.
El corazón debería venir con un manual de uso y una faja con un FRAGIL en colores estridentes y que según la ley, sea ilegal romperle el corazón a una mujer.
Quienes de verdad me conocen saben que no soy fuerte, sino que puedo luchar cuando deseo algo. Porque quienes me conocen en realidad, saben que lloro un poco todas las noches y que me da mucho trabajo lograr conseguir el sueño. Que prefiero un beso en la mejilla a una caricia. Que me gusta sentir las cosquillas de la esperanza; que me gustan las flores. Que reír me provoca hipo y lágrimas. Quienes me conocen saben que no me asusta la oscuridad, sino la soledad. Que no conozco de favores, si no de la incondicionalidad. Que mi experiencia no es más que una lista de errores. Quienes me conocen, saben también que prefiero un 'te quiero' a un 'te amo', porque conservo la estúpida idea de que es más duradero. Que no me gusta ser plato de segunda mesa. Que a quién le ofrezco mi amistad, es porque se ha ganado mi confianza. Que no juego con los sentimientos y por tanto no me gusta que jueguen con los míos. Que me gustan las fiestas hasta el amanecer. Sabe también el que me conoce bien, que una mentira me duele más que una herida.

5 de diciembre de 2009

Escribirte a vos, es mas delicado que escribirle a un condenado a muerte. No sólo tengo que vigilar qué te digo, sino cómo te lo digo, qué palabras y cómo las uso. Me descontrolás tanto, no tenés idea de lo que provocás en mi, ni la menor idea, empezaste como un juego, es cierto, simples miradas, nada especial a primera vista. Me bastó muy poco para empaparme de tu persona y volverme adicta. Hoy no puedo ni verte a los ojos por miedo de fallarte, me tenés tan mal que no se si pueda llamarle amor. No estoy enamorada de vos, hacerlo sería el mejor error de mi vida. Con vos tengo que esforzarme para un simple ¡Hola!.
Sos todo y nada. Quiero, tengo la necesidad de ser parte de tu vida y ganarme un espacio. Y eso que nada empezó todavía, esto no es ni siquiera el principio. Discretamente te dije a gritos que te quería.
Y ahora te conocí a vos. Por casualidad. Fue tan fácil quererte. Y sin saberlo, y sin tocarme, me curaste las heridas. Me devolviste las ganas de enamorarme. Porque tenés que ser vos. Porque quiero que seas vos. Porque para mí, sos especial. Y lo demás ya no me importa. Solo quiero verte. Solo pienso en vos.
Sólo el saber que existís ya hace que te odie. Te odio por cómo me miras, por cómo me hablas. Te odio por tus ojos, por tu voz, por tu sonrisa. Me duele escuchar cómo te reís, me duele ver que te acordás de mí, que no te importo. Te odio porque te metiste en mi mundo y ahora no te puedo sacar, porque antes podía vivir sin vos, porque no necesitaba verte, porque me daba igual donde estuvieras. Te odio porque me haces sentir bien y no puedo decírtelo, te odio porque encendés mi corazón y apagás mis palabras. Te odio porque desearía no haberte conocido y porque aún así quiero conocerte mejor, te odio porque por vos lloro, por vos río, por vos siento. Te odio porque sé que no te tengo, porque sé que no me querés, porque sé que me conocés y que sabés lo que siento por vos. Por eso te odio, porque lo sabés y no hacés nada. Te odio porque no puedo decirte lo que ya sabés, que te odio porque te quiero.

4 de diciembre de 2009

Nunca en mi vida creí que podría estar tan lejos de alcanzar el cielo. Nunca creí que llegaría a gritar tan fuerte, jamás pensé que necesitaría desaparecer. Siempre tuve esta tendencia al delirio total, a la obsesión desmedida, a la fácil ilusión, a buscar lo imposible, a la desesperanza, la destrucción masiva de mi misma, a buscar lo que me lastima, a aferrarme al sufrimiento para no caer... Todo lo que me llena al mismo tiempo me destruye, todo lo que me destruye no me llena. Soy como un empalagoso pastel de decepciones. Sé que ya va a llegar algo mejor. Toda la vida me pasé así, toda la vida esperé lo inesperado, toda la vida pisé fuego y sangré pesares. Toda la vida lloré sin lágrimas antes de ir a dormir.
Aprendí a querer a otros, aprendí a odiarme a mi misma. Lastimé pero fui millones de veces más lastimada. Pretendí dejar de ser, ahora busco saber quién soy.
Aprendí que no podés hacer que alguien te ame. Depende de ellos. Aprendí que no importa cuanto quieras. Algunas personas simplemente no corresponden tu cariño. Aprendí que no importa que tan delgado lo cortes, siempre tendrá dos lados. Aprendí que podés llegar aún más lejos de donde pensás que ya no podés más. Aprendí que los héroes son personas que hacen lo que se tiene que hacer cuando se debe hacer sin importar las consecuencias. Aprendí que aprender a perdonar requiere práctica. Aprendí que hay gente que te quiere mucho pero que no sabe cómo mostrártelo. Aprendí que algunas veces la gente que esperás que te pateen cuando estas caído serán los que te ayuden a levantarte. Aprendí que tan sólo porque alguien no te ama de la manera que querés que te ame, no significa que no te ame con todo lo que tiene. Aprendí que no importa que esté roto tu corazón, el mundo no se detiene por tu dolor. Aprendí que nuestro pasado y las circunstancias podrían haber influenciado en quiénes somos pero somos responsables por quienes seremos. Aprendí que hay muchas maneras de enamorarse y mantenerse enamorado. Aprendí que la gente que más querés en la vida es apartada demasiado pronto.

3 de diciembre de 2009

Dice que le da igual todo, pero miente. En realidad está sufriendo muchísimo. Y espera que ocurra algo mágico, espera ver bengalas de colores, o fuegos artificiales. Espera que algo la saque de esa maldita situación, o estado, en que se encuentra. Espera a la patrulla de salvamiento. El problema es que a la vez que espera, ha dejado de creer en la magia. Es como esperar a los Reyes Magos o al Ratón Pérez, cuando ya tenés 9 años. Sabés que no vendrán, que no existen. Pero eso lo sabés racionalmente. El corazón, de alguna manera, no deja de esperarlos. Por si acaso. Una espera desesperada. Una pérdida de fe absoluta e implacable. Yo soy de esas que ahora mismo tendría que meter el dedo en la llaga para creer en algo.

19 de octubre de 2009

Mientras siga viendo tu cara en la cara de la luna, mientras siga escuchando tu voz, entre las olas, entre la espuma. Mientras tenga que cambiar la radio de estación, porque cada canción me hable de ti.

17 de octubre de 2009

Amarte a ti no es lo mejor, lo tengo claro. Habiendo tantas cosas por hacer, menos traumáticas. Como hallarle figuras a las nubes, o como ir al cine o no hacer nada. Amarte a ti no es lo mejor, pero me gusta. Quizás estoy jugando como siempre al masoquista. En vez de distraerme con el fútbol, o con el internet como hacen todos. Amarte a ti no es lo mejor, pero es perfecto, para encontrarle algún sentido a esta rutina, de ser por siempre solo un ciudadano, solo uno más. Amarte a ti me hace sufrir, que buena suerte. Para acordarme de que existo y de que siento. Para tener en qué pensar todas las noches, para vivir. Amarte a ti es un veneno que da vida. Es una antorcha que se enciende si se apaga. Es lo sublime junto con lo idiota. Es lo que siento y a quién le importa. Amarte a ti es la verdad más mentirosa. Es lo mejor de lo peor que me ha pasado. Es la ruleta rusa por un beso, es lo de siempre improvisado. Amarte a ti es un error, dice un amigo, que cree que ser feliz es estar libre, y se pierde del matiz que da lo incierto, amarte a ti. Es la embajada de un instante en mi cerebro. Es también haberte odiado un par de veces. Amarte a ti es un absurdo y lo sabemos, y así será... mientras nos dure.
Lo quería tanto, que tardé en aprender a olvidarlo 19 días y 500 noches.
A ti que me enfermas, a ti que eres mi envenenada medicina.
Este pez ya no muere por tu boca, esta loca se va con otro loco, estos ojos no lloran más por ti.
Pero dos no es igual que uno más uno.
Lo que no sabes es que yo quisiera ser esa por quien te desvelas y te desesperas, yo quisiera ser tu llanto, ese que viene de tus sentimientos, yo quisiera ser esa por quien tu despertaras ilusionado, yo quisiera que vivieras de mi siempre enamorado.

10 de octubre de 2009

Escaparé contigo para siempre, te cuidaré y te enseñaré a quererme.

6 de octubre de 2009

La vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí,

26 de septiembre de 2009

Hacé algo inteligente, que me haga odiar tu nombre para siempre.

Si me cansé de esperar, fue porque el tiempo no curó ni una herida. Si me cansé de olvidar, fue porque el olvido es la pastilla suicida. Si me cansé de perdonar, fue porque cuando duele, nunca se olvida. Si me cansé de mentir, fue porque la verdad lastima solo al principio. Si me cansé de dormir, fue porque al sueño no lo sueño dormida. Si me cansé de llorar, fue porque en las lágrimas no encontré salida. Si me cansé de siempre correr, fue porque muchas cosas las perdí por correr noche y día. Si me cansé de mirar, fue porque mirando ví una vez a la muerte. Si me cansé de perder, fue porque una vez me desangre por perderte.

Sabías? Estás entre los primeros puestos dentro de mi lista de obsesiones.
Y nos volvimos expertos en el maldito arte de
lastimar.

21 de septiembre de 2009

Quiero cometer el error más grande del mundo y navegar en kayac de Miami a la Habana. Quiero tomarme un café viendo el Mediterráneo y despertarme en Tulum persiguiendo una estrella. Quiero decirle a Jesús qué sí está que aparezca. Y qué me corten la luz para prender una vela y soñar. Quiero regalarle una flor al amor de mi herida. Quiero empezar otra vez y cambiarme hasta el nombre quiero apedrear el zaguán de las causas perdidas y ver salir a papá convenciendo a mi madre. Quiero escucharte decir lo que gritan tus ojos quiero perder el valor que gané por miedoso. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio. Quiero vivir sin guión ni la misma receta, quiero inventarle otra letra al abecedario, quiero olvidarme de ti quiero saber que es por mi. Que quiero y no puedo querer mientras siga queriendo, inútil creer que querer es lograr olvidarte, quiero encontrar otro amor y perderlo enseguida para olvidarme de ti para toda la vida. Quiero silbar "Let it be" a la luz de la luna, quiero lavar en el mar lo que no sea futuro. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio, quiero vivir sin guión ni la misma receta, quiero inventarle otra letra al abecedario. Quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mi. Quiero jugar a la alquimia y buscar en el Tibet alguna respuesta, quiero fugarme de mi para no ser de aquí ni de ninguna parte, perderme en la antropología, dedicar mi vida a la filantropía con tal de olvidarte, con tal de burlarte. Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio, quiero pararme en Iraq y mandarle un saludo a la mamá del idiota más grande del mundo. Quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mí. Quiero regalarle una flor al amor de mi herida...

4 de septiembre de 2009

Yo pretendo que haya poesía en mi vida, y aventura, y amor. No la artística impostura del amor, sino el amor que es capaz de derrumbar la vida, impetuoso, ingobernable como un ciclón en el corazón ante el que nada se puede, ya te arruine o te embelese. Yo debo sentir ese amor.
Las ilusiones son peligrosas,

no tienen defectos.
Todo lo que quiero para Navidad, es a vos.
Puede que no sea muy inteligente,
pero sé lo que es el amor.
Te quiero. Te quise desde el primer momento en que te vi. Te quise incluso antes de verte por primera vez.
No sé a quién de los dos odio más. Si a vos, por hacer que me enamorara, o a mi, por necesitarte tanto.

1 de septiembre de 2009

Me niego a extrañarte, a quererte, a desearte. No quiero tenerte, ni usarte, ni dejarte. Detesto la espera, la esperanza, el sentimiento. Aborrezco tus mentiras, la incertidumbre, la distancia. No necesito tu lástima, tu compasión, ni tu ayuda. Odio tu egoísmo, tu soberbia, tu ironía. No te daría mi vida, ni mi tiempo, ni mi alma. Me enferman tus silencios, tus pretextos, tus excusas. Me canse de seguirte, de esperarte, de entregarme. Mataría tu crueldad, tu injusticia, mis miedos. No aguanto tu inmadurez. Perdi mi paciencia, mis sueños, tu recuerdo. Te aprovechaste de mi, de mi libertad, y de mi ingenuidad. Me molestan tus olvidos, tus descuidos, tus manías. No tolero tus enojos, tu inconciencia, tu torpeza. Pero muero por tus besos, tus abrazos, tu presencia. Soy débil. Me hacias debil, hoy ya no mas.
Te odio, pero en realidad no es que te odie a vos, sino que odio el hecho de que se me haga imposible odiarte.

31 de agosto de 2009

Me sentí completamente feliz. Todo se desvaneció, menos mi amor y mis ganas de verte. Como una nena ilusionada, seguí y no me importó nada. Me interesó poco todo lo que podía pasar, pero no tuve tiempo de pensarte. Una brisa de otoño, pasó por mi mente y fue lo suficiente para no olvidarlo. Lo quiero tanto, y me duele no poder decírselo. Me agobia el beso que jamás me diste. No me interesa lo que pasa en tu cabeza. Sólo sé que de a ratos quiero estar en tu vida.
Lloré hasta sentir las lágrimas secarse en mis dedos. Lloré hasta respirar profundo y darme cuenta de que ya nadie me hacía bien. Lloré hasta entender que estaba sola y desprotegida en este lugar. Lloré hasta perder la conciencia y sentirme completamente inútil. Lloré, porque comprendí que nada era capaz de hacerme sentir viva y, hasta a veces, poder arrancarme una sonrisa; nada podía ser tan sorprendente y real al mismo tiempo. Lloré porque sentí tu ausencia, esa que hasta hoy nunca había estado, y por fin logré darme cuenta de que en realidad, aunque me cueste aceptarlo, no es culpa de nadie ni de nada lo que me sucede. Lloré, porque por primera vez en mi vida me sentí realmente sin apoyo, sin amigos, ni nadie a quien recurrir cuando la soledad corta mis palabras y ahoga mi respiración, gozando una dulce venganza de mis errores y tropiezos. Lloré, porque vivía cada día sin vivirlo, creyéndome feliz, convenciéndome de que todo lo que hacía estaba bien. Y lloré, para descargar de una vez por todas, todo el dolor que me ocasionaba sentirme tan poca cosa, de pronto me había olvidado de cómo era sentirse orgullosa de una misma, lloré porque te necesitaba por primera vez y no podía hacer nada para tenerte.
Me paso los días jugando a vivir. Jugando a cómo sería tenerte cerca por lo menos dos horas cada día. Como serían nuestras tardes, si los domingos pudieramos ver alguna película o nos conformáramos con mirarnos a los ojos.
Mi estrategia es que un día, no se cómo ni con qué pretexto, por fin me necesites.
Estoy harta de ser y no ser. Harta de los cambios de guiones sin sentido. Estoy harta y cansada. Cansada de hacerme daño a mi misma. Cansada de ver todos los días ante mí la patética realidad y taparme los ojos para seguir engañándome. Que lo que yo quiero no me lo puedan dar y lo que buscan no lo tengo yo. Lo tiene ella, porque siempre aparece alguien mejor que yo. Más inteligente, más linda, más todo.

30 de agosto de 2009

Y admito que estuve a punto de engañarme a mi misma queriendo creer que no sos el único tipo que me importa en este mundo. Pero esa es la peor mentira que quise tragarme. Porque sos el único. Porque él lo fue, pero ya no. Y me gustaría que si leés esto sepas que hablo de vos. No de él, sino de vos. Como también me gustaría que te pararas a pensar ahora, por unos minutos, solamente en mí. En nada más. Y que, si tan seguro estás de que no me querés, no hagas nada. Dejá las cosas como están. No vengas a hablarme. Porque si lo hacés, voy a pensar que sí me querés, que sí te importo. Y no quiero ilusionarme más. Bastante jodido es estar a más de 300 kilómetros de la persona a la que te gustaría estar abrazada día y noche. Y más jodido aún es que esa persona no quiera quererte por esos mismos kilómetros. Y no es justo que yo solo te pueda querer a ratos, por miedo a que acabés huyendo de mi. Que un día me queda muy claro que para vos no soy nada. Pero otros días, una extraña certeza me dice que sí, que sentís lo mismo por mi. Quizás suene atrevido. Ilógico, o estúpido. No sé. Yo siempre te dije que te lo iba a poner fácil. Y hoy siento que esto ya me queda muy grande. Así que lo dejo en tus manos. Vos sabrás lo que hacés, lo que decís, y lo que sentís. Yo me rindo. Porque, ¿sabes una cosa? Me estoy enamorando de vos. Y me importa muy poco que me hayas dicho muchas veces que no podés, que no querés enamorarte de mí. Me da lo mismo.
Y como quisiera que leyeras esto.
Me encuentro pidiendo limosna de abrazos.
¿Alguien tiene algun 'te quiero' de sobra en los bolsillos?
A mi me hace mucha falta.
Creaste algo dentro de mi. Algo difícil de controlar... ahora anda suelto y no me entiendo ni yo.

Todo por tu jodido desamor.
Yo soy incertidumbre y tranquilidad al mismo tiempo, todo depende de tus miradas. Soy casa pero también soy un lugar desconocido. Soy poesía pero también soy prosa. Soy fiel e infiel como los gatos. Soy derecha y aveces también soy izquierda. Soy optimista y también pesimista. Soy mil y una palabras de amor pero de vez en cuando me convierto en mil y una palabras de amargura. Soy el sol de tus mañanas y cuando me lo permites la luna de tus noches. Soy una fiesta con alcohol y otra sin el. Soy una niña traviesa y otros días soy tu niña santa. Soy seguridad y otras soy INseguridad...Sin duda, últimamente soy tu sinónimo y más veces soy tu antónimo.Creo que me harté de tanta tontería tonta, yo quiero un nombre, con mayúsculas. No quiero más ser un "no sé que sos para mi".
Yesterday,
love was such an easy game to play
Un poco de autocrítica no te vendría nada mal.
Amores clandestinos, secretos, amores reprimidos, prohibidos, amores furtivos, pasionales, amores tormentosos.Un amor clandestino es un escape constante, es incomodidad, adrenalina, tensión. Es ojos que no ven pero corazón que presiente, es un momento privado, inconfesable.¿Quién no tuvo un amor secreto, clandestino?¿A quién no lo enciende un amor pirata?Mi amor es un amor pirata, así como un parasito que se alimenta de chocolates y de llanto y de soledad pero sin besos ni palabras ni nada.Cuando amamos, el corazón del otro es un tesoro, y cual piratas queremos arrebatar ese tesoro sin importar si tiene dueño o no.Nos atrae el amor clandestino, secreto, porque el amor cómplice se hace más fuerte, más nuestro y solo nuestro. La complicidad es un guiño, una aventura, y al amor le encanta la aventura.En el secreto cómplice hay libertad, porque escapamos de la mirada de los demás y nos permitimos ser libres, rebeldes, aventureros como los piratas. El amor secreto es mágico, cuando deja de ser secreto se vuelve real, y el amor real es un poco más complicado.El amor pirata no conoce el miedo, aborda, conquista, arrebata y roba. Y a veces paga las consecuencias.Un amor pirata es un amor que no puede ser y es por eso que nos atrae tanto.

16 de agosto de 2009

Puede ser que no sepa nada de la vida, pero rei con tanta intensidad que me dolió la panza, llore acostada en mi cama hasta quedarme sin lagrimas, me callé cuando en realidad queria gritarle a todo el mundo lo que queria decir. Puede que no sepa nada de nada, pero sufri y mucho, me senti sola, abandonada, sin nadie con quien hablar. Olvidé nombres, personas, fechas, dias, lugares.. pero nunca te olvide a vos, aunque eras y sos de lo que mas me tengo que olvidar.
Quiero quererte y solo puedo amarte, quiero olvidarte pero vivís en mi
mente, quiero no oírte pero gritás en mi corazón… quiero alejarme pero estás en mi.

15 de agosto de 2009

No permitas quedarte horas esperando por alguien que nunca va a venir. No permitas que tu tiempo sea desperdiciado por alguien que nunca va a tener tiempo para vos. No permitas que tu corazón se enamore de ese alguien que se la pasa huyendo de vos. No confíes que alguien pueda volver a tu lado, cuando nunca estuvo con vos. No permitas que el dolor, la tristeza, la soledad, el odio, el resentimiento, los celos, el rencor y todo lo que pueda sacar el brillo de tus ojos, destruya la pureza que existe dentro de tu alma.
Lo bueno de los años es que curan heridas,

lo malo de los besos es que crean adiccion,
No me importa quién secó tus lágrimas cuando no parabas de llorar, a quién amaste de verdad y a quién no, cuántas veces te enamoraste, por qué persona dabas todo y te falló, en qué lugar realizaste tus estudios, la economía de tus padres, la casa de tus abuelos, tus mejores vacaciones. No me interesa en lo más mínimo saber cuántos libros leíste, cuándo aprendiste a manejar, quiénes nunca se olvidan de tu cumpleaños y quiénes si. Tampoco me atrae saber de tus mujeres, cuántas, dónde, quiénes. No me preocupa ser la primera, es más prefiero no ser tu primera, sólo con poder ser mejor en algunos aspectos a algunas de ellas me basta; no me importa a cuantas les prometiste cuidarlas, quién te beso y cuándo por primera vez, quién te hechizó, te lastimó y luego dejó, a quién no olvidarías y porqué, cuánto hace que no la ves a la que te hizo conocer el verdadero amor. Y para que sepas, no siento la necesidad de ser lo que soñaste, no quiero ser esa que siempre buscaste, a la que le decís pocas palabras sutiles y ya la convencés. Quiero ser la chica difícil de la que sin darte cuenta te enamoró, la que nunca hubieras mirado más que como amiga y ahora la tenés en frente tuyo y no sabés cómo reaccionar. Quiero ser por la que te ingeniás en conquistar sin usar los métodos que ya sabés que funcionan para las demás. Quiero aprenderte, conocerte, desearte, buscarte, tenerte, sentirte, gustarte, quererte, soñarte, llamarte, besarte, olerte, acariciarte, dejarte, amarte y demás. Quiero y no quiero, en verdad no te quiero simple ni vagabundo. No te quiero así como sos, sólo te amo y no me importa nada de lo antes ya mencionado. Vuelvo a repetir así, simple y entendible, sabés lo que quiero y no de vos.



Feliz, porque me di cuenta


de que no te necesito para estar bien.


MusicPlaylistRingtones
Music Playlist at MixPod.com

17 de junio de 2009

Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona, cuando decidimos compartir la vida, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta el último rincón, cuando perdemos la verguenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión. Que se menosprecie, ignore o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos, ligereza. Cuando amamos a alguien que además de no correspondernos desprecia nuestro amor y nos lastima con su indiferencia, estamos en el lugar equivocado. Esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. La cosa es clara: si no me siento bien recibido en el corazón de alguien, empaco y me voy. La misión de todos en este mundo es encontrar la felicidad, pero la real, no la que creemos que es. Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como les gustaría que fuera. En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame ni te comprenda, y menos aún, quien te lastime. Y si alguien te hiere reiteradamente sin mala intención, puede que te merezca, pero no te conviene...

16 de junio de 2009

Que noche tan fea, como los recuerdos se apoderaban de mi, estaban en mi cabeza, no paraban y yo sentía como dolia el pecho en ese agujero que tengo, sentía como la piel se desgarraba con sólo pensar su nombre, con sólo pensar en que lo habia visto, al haberlo visto todo volvio a mi, no podía dormir, su cara, sus ojos, su sonrisa, su voz, todo. Pero no derrame lágrimas, por más doloroso que fuera, no lo hice, no podía.
Ya perdoné errores casi imperdonables. Ya traté de sustituir personas insustituibles. Olvidar personas inolvidables. Ya hice cosas por impulso. Ya me decepcioné con personas, cuando nunca pensé decepcionarme, más también decepcioné a alguien. Ya abracé para proteger. Ya me reí cuando no podía. Ya hice amigos eternos. Ya amé y fui amado. Pero también fui rechazado. Ya fui amado y no supe amar. Ya grité y salté de tanta felicidad. Ya viví de amor e hice juramentos eternos. Ya lloré escuchando música y viendo fotos. Ya llamé solo para escuchar una voz. Ya me enamoré por una sonrisa. Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia. Tuve miedo de perder a alguien especial. Pero sobreviví. Y todavía vivo.
Yo sé que no me querés, pero tengo algo de esperanza. Siempre me han dicho que es lo último que muere y cuando muere, también morís vos. Por eso, con esta ilusión que me queda, te escribo estas palabras que salen de las heridas que me ocasioné, porque no tenés la culpa de que yo te quiera, no. Es mia por quererte como lo hago. Es culpa de este corazón y de esta mente débil que se dejaron influenciar por tus encantos, por esa agridulce felicidad que puedo llegar a sentir en ocasiones. ¿Sabés? Me gustan muchas cosas, pero el simple hecho de que me gusten no significa que las vaya a tener. La posesión es un simple deseo idiota, egoísta, porque las cosas realmente no son mías, ni siquiera mi propia vida me pertenece: me puede ser arrebatada en un suspiro. Por eso, yo albergué el sueño de disfrutar tiempo de mi prestada existencia con vos. Yo sé que quizás no compartas mi tonta quimera, que después de todo eso es, y nada más.