4 de febrero de 2010

Necesito controlar tu vida, saber quién te besa y quién te abriga.
Cuando tenías aún esa forma de hacerme daño...
 
Entre la cirrosis y la sobredosis, andas siempre muñeco.Con tu sucia camisa y en lugar de sonrisa una especie de mueca.
¿Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto? ¿Sentiste a los asuntos pendientes volver, hasta volverte muy loco? Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mi esta noche; él ya no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro. La moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor.
Todo lo que termina, termina mal, poco a poco, y si no termina se contamina mal, y eso se cubre de polvo.
 
Cuando te conocí, me dijiste que por mí no ibas a cambiar...
Ibas a seguir siendo igual.
 
Porque me voy y no se puede cambiar de corazón como de sombrero sin haber sufrido primero.
 
¿Y como haré para arrancarte de mi, si vivo pensando en ti? ¿Y como haré? Si ya no quiero este amor que sólo me hace sufrir..
Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos.