25 de febrero de 2010
23 de febrero de 2010
Pensamos mil veces antes de decir que sí y, por si acaso, primero decimos no.
Demoramos sin razón lo que es urgente y usamos la rapidez para andar contra un reloj que nos domina.
Entramos sin pedir permiso, nos vamos sin decir perdón.
Herimos como si no importara y lloramos sólo si existe una buena razón que nos diluya el rimmel.
Nos lamentamos cuando ya es tarde, reconocemos el error cuando no tiene arreglo, vomitamos rencores sin sentido y callamos porque es mejor no quedar expuesto.
Escatimamos, negociamos, medimos y mendigamos.
Censuramos, criticamos, señalamos. Detestamos o idolatramos con el mismo afán. No decimos gracias y olvidamos pedir por favor.
Demoramos sin razón lo que es urgente y usamos la rapidez para andar contra un reloj que nos domina.
Entramos sin pedir permiso, nos vamos sin decir perdón.
Herimos como si no importara y lloramos sólo si existe una buena razón que nos diluya el rimmel.
Nos lamentamos cuando ya es tarde, reconocemos el error cuando no tiene arreglo, vomitamos rencores sin sentido y callamos porque es mejor no quedar expuesto.
Escatimamos, negociamos, medimos y mendigamos.
Censuramos, criticamos, señalamos. Detestamos o idolatramos con el mismo afán. No decimos gracias y olvidamos pedir por favor.
¿Por qué si estamos bien solas debemos llamar a ese que sabemos que al verlo dejará pedazos de nuestro corazón diseminados por el piso, que tardaremos meses en volver a juntar?
¿Por qué por un minuto de cielo nos autocondenamos a vivir un año en el infierno?
¿Por qué queremos hacer encajar lo que no encaja, pegar lo que ya está roto, remendar lo que ya fue remendado?
¿Por qué por un minuto de cielo nos autocondenamos a vivir un año en el infierno?
¿Por qué queremos hacer encajar lo que no encaja, pegar lo que ya está roto, remendar lo que ya fue remendado?
22 de febrero de 2010
20 de febrero de 2010
18 de febrero de 2010
Sin darnos cuenta, cada paso que damos nos significa tomar una decisión. Elegimos si vamos a hacer esto o aquello, si realmente lo vamos a hacer hoy o mañana, de qué manera lo vamos a hacer. Y por decidir rápido, no nos damos cuenta que existen muchas opciones. Algunos no eligen por miedo a perder algo, es verdad, pero otros no eligen por miedo a perderlo todo y terminan sin elegir nada, y eso es peor. Cuando vos no elegís, la vida elige por vos. Si vos no elegís nada, no tenés nada. La libertad es elegir y hacerte cargo de tu elección.
Decime las cosas como son. Si no querés, no querés. Si te da igual, te da igual. Si preferís, preferís. Estar adivinando me agota y no me sale del todo bien. Eso sí, por favor, tomate el tiempo de decirme las cosas. Tirarlas al salir por la puerta y dejarme sola masticando reacciones no es buena idea.
17 de febrero de 2010
Sartre decía que queramos o no siempre elegimos, incluso cuando hacemos lo que otros nos dicen que hagamos nosotros elegimos hacer eso.
Sos vos, siempre sos vos el que elige, aunque hayas acatado órdenes de otro como un robot sos vos el que elige acatar esas órdenes. Quieras o no siempre elegís.
Es muy fácil excusarse diciendo “Yo hice esto por esto o por lo otro”. Si vos lo hiciste fue porque quisiste porque fue tu decisión. Es como en el juego Simón Dice, Simón te dice que hagas esto o lo otro, ahora si vos lo hacés fue por decisión tuya, porque vos lo elegiste.
Incluso cuando no sabemos que elegir ya elegimos. ¿Viste cuando uno va a pedirle un consejo a un amigo sobre algo? En realidad, en el fondo, uno espera que ese amigo le diga tal cosa porque vos ya elegiste. Lo único que vos querés es que tu amigo te diga que no elegiste mal.
Es así, te podes pasar la vida echándole la culpa a los demás, diciendo “Yo hice lo que Simón me dijo que hiciera”. Hasta el soldado que mata por orden de su jefe decide, porque él decide hacerle caso.
Ni siquiera cuando nos obligan a algo dejamos de elegir. Porque nadie más que vos elige, siempre, en todo momento. Decidir es algo intransferible y solitario, y eso angustia. Angustia porque sabés que tu decisión va a tener consecuencias, pero es tu decisión, aunque Simón diga lo que diga, es tu decisión.
Sos vos, siempre sos vos el que elige, aunque hayas acatado órdenes de otro como un robot sos vos el que elige acatar esas órdenes. Quieras o no siempre elegís.
Es muy fácil excusarse diciendo “Yo hice esto por esto o por lo otro”. Si vos lo hiciste fue porque quisiste porque fue tu decisión. Es como en el juego Simón Dice, Simón te dice que hagas esto o lo otro, ahora si vos lo hacés fue por decisión tuya, porque vos lo elegiste.
Incluso cuando no sabemos que elegir ya elegimos. ¿Viste cuando uno va a pedirle un consejo a un amigo sobre algo? En realidad, en el fondo, uno espera que ese amigo le diga tal cosa porque vos ya elegiste. Lo único que vos querés es que tu amigo te diga que no elegiste mal.
Es así, te podes pasar la vida echándole la culpa a los demás, diciendo “Yo hice lo que Simón me dijo que hiciera”. Hasta el soldado que mata por orden de su jefe decide, porque él decide hacerle caso.
Ni siquiera cuando nos obligan a algo dejamos de elegir. Porque nadie más que vos elige, siempre, en todo momento. Decidir es algo intransferible y solitario, y eso angustia. Angustia porque sabés que tu decisión va a tener consecuencias, pero es tu decisión, aunque Simón diga lo que diga, es tu decisión.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel.
Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender.
La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal.
Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal.
El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermoso, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano.
Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera.
Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.
Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender.
La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal.
Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal.
El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermoso, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano.
Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera.
Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.
Cuando queremos, lo que queremos es que el otro también quiera.
Por más que uno quiera, y quiera que el otro quiera, las cosas serán cuando deban ser. Uno puede querer que el otro quiera pero no puede obligarlo a querer. Hay que aprender a aceptar -aunque duela- que siempre será lo que tiene que ser.
Nos esforzamos, nos arriesgamos para lograr que el otro también quiera, ese es el verdadero deseo… Y el deseo es incompleto si es sólo de uno, necesitamos de otro, necesitamos querer lo mismo.
Por más que uno quiera, y quiera que el otro quiera, las cosas serán cuando deban ser. Uno puede querer que el otro quiera pero no puede obligarlo a querer. Hay que aprender a aceptar -aunque duela- que siempre será lo que tiene que ser.
Nos esforzamos, nos arriesgamos para lograr que el otro también quiera, ese es el verdadero deseo… Y el deseo es incompleto si es sólo de uno, necesitamos de otro, necesitamos querer lo mismo.
16 de febrero de 2010
Entre nosotros rara vez usamos el te amo, más bien decimos te quiero, o te quiero mucho, o te quiero muchísimo. Pero ¿qué estamos diciendo con ese "te quiero"? Yo creo que decimos: Me importa tu bienestar. Nada más ni nada menos. Cuando quiero a alguien, me doy cuenta de la importancia que tiene para mí lo que hace, lo que le gusta y lo que le duele a esa persona. Te quiero significa, me importa de vos; y te amo significa; me importa muchísimo. Y tanto me importa que, cuando te amo, a veces priorizo tu bienestar por encima de otras cosas que también son importantes para mí. Esta definición (que me importe de vos) no transforma al amor en una gran cosa, pero tampoco lo reduce a una tontería. Conducirá, por ejemplo, a la plena conciencia de dos hechos: no es verdad que te quieran mucho aquellos a quienes no les importa demasiado tu vida y no es verdad que no te quieran los que viven pendientes de lo que te pasa. Repito: si de verdad me querés, ¡te importa de mí! Y por lo tanto, aunque me sea doloroso aceptarlo, si no te importa de mí, será porque no me querés. Esto no tiene nada de malo, no habla mal de vos que no me quieras, solamente es la realidad, aunque sea una triste realidad. Dice la canción de Serrat: "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio." Quizás haya que entender que eso es lo triste, que no tenga remedio.
12 de febrero de 2010
11 de febrero de 2010
¿Podemos condenar a alguien por cometer un error? No sé, sólo sé que muchas veces me decepcioné a mi misma, que otras veces me decepcionaron pero que también perdoné y me supieron perdonar. Y sin embargo la vida siguió, como todo sigue hasta encontrar el final.
Definitivamente no soy la mejor persona del mundo, tengo mis karmas y complejos, no voy a ser nunca 'la amiga ideal' pero me siento plena por mis logros y avances, por la gente que supe cuidar y aún la tengo a mi alrededor. Es gratificante aprender de los errores, y por fin pude hacerlo. Aprendí muchas cosas a lo largo de mi vida; a perdonar de corazón, a no olvidarme de aquellos que pusieron sus manos firmes ante mis caidas, a saber esperar, porque con el tiempo todo lo que uno se merece.. llega. Aprendí que la vida es una rueda, que siempre vuelve a cobrar lo que debes pagar. Sí, me ha cobrado muchas deudas, pero también te las va a cobrar a vos, a vos y a vos. ¿O a caso alguien está libre de pecado? ¿Alguien se atreve a tirar la primera piedra? ¿Vas a animarte a condenarme por un error? Si lo hacés no quisiera estar en tus zapatos cuando te mires al espejo y te cruces con tu reflejo... Vamos, que nos conocemos mucho y el mundo no necesita a más gente hipócrita.
Entendí definitivamente que las cosas pasan por algo y que los hechos toman su curso, el curso que siempre debieron tomar. Estoy comprendiendo que las personas no aparecen en tu vida porque sí, que todo tiene una lógica y que nada es casualidad. Decidí que prefiero dormir en paz, con la conciencia tranquila, siendo una persona auténtica y de palabra, obrando y haciendo el bien, sin tener la culpa carcomiendo mis ideas. ¿Vos podes decir lo mismo? Lo dudo.
Definitivamente no soy la mejor persona del mundo, tengo mis karmas y complejos, no voy a ser nunca 'la amiga ideal' pero me siento plena por mis logros y avances, por la gente que supe cuidar y aún la tengo a mi alrededor. Es gratificante aprender de los errores, y por fin pude hacerlo. Aprendí muchas cosas a lo largo de mi vida; a perdonar de corazón, a no olvidarme de aquellos que pusieron sus manos firmes ante mis caidas, a saber esperar, porque con el tiempo todo lo que uno se merece.. llega. Aprendí que la vida es una rueda, que siempre vuelve a cobrar lo que debes pagar. Sí, me ha cobrado muchas deudas, pero también te las va a cobrar a vos, a vos y a vos. ¿O a caso alguien está libre de pecado? ¿Alguien se atreve a tirar la primera piedra? ¿Vas a animarte a condenarme por un error? Si lo hacés no quisiera estar en tus zapatos cuando te mires al espejo y te cruces con tu reflejo... Vamos, que nos conocemos mucho y el mundo no necesita a más gente hipócrita.
Entendí definitivamente que las cosas pasan por algo y que los hechos toman su curso, el curso que siempre debieron tomar. Estoy comprendiendo que las personas no aparecen en tu vida porque sí, que todo tiene una lógica y que nada es casualidad. Decidí que prefiero dormir en paz, con la conciencia tranquila, siendo una persona auténtica y de palabra, obrando y haciendo el bien, sin tener la culpa carcomiendo mis ideas. ¿Vos podes decir lo mismo? Lo dudo.
¿Por qué no voy a ser feliz? Si me regalaron una familia divina, que cuido y valoro un montón. Logré armar un grupo de gente que esta tan adentro mío, que se que los voy a llevar a lo largo de mi vida siempre. Me siento querida. Me alegra ver los éxitos ajenos y disfruto cuando mis seres queridos tienen lo que se merecen. Tengo la oportunidad de estudiar lo que quiero y trabajo divirtiéndome. Y no, no entiendo a quien elige la lágrima en lugar de la sonrisa. No comprendo a quien se estanca en un historia, en un fracaso o en algo banal. No tolero que las personas acepten y no traten de cambiar lo que les hace mal.
Digo todo esto, sabiendo que me caí mil veces y teniendo en claro que me voy a caer mil mas. No espero la vida color de rosa, y encontrar la perfección. Quizás porque entiendo que esas imperfecciones son las que nos hacen diferentes y hacen atractivos nuestros días. Me gusta pensar que voy a tener un montón de NO en el camino, y que yo voy a tener que dar todo de mi para convertirlos en un SI.
Perdí seres queridos, me confundí en mis juicios a terceros, hice cosas de las cuales no estoy orgullosa, me decepcionaron, me choqué con piedras de gran tamaño, no fui siempre una amiga excelente y tampoco voy a serlo. Seguro que, más de una vez, actitudes mías lastimaron a otros.
Pequé de ingenua y me lastimé, para después darme cuenta con un simple click y con un comentario hiriente que no valía la pena. Aposté doble, pedí otra vuelta y no siempre me fue bien. Pero aún así, elijo volver a confiar y a no cerrarme a nuevas experiencias, trato de levantarme bien. De ver el lado positivo a las cosas, de no quedarme ni acumular broncas, de aprovechar las oportunidades y nunca censuro las posibilidades de desear.
Algunos días se me hacen mas fáciles que otros, algunas situaciones las supero mas rápido que otras, me cuesta creer en las malas intenciones de la gente y tal vez recibo un golpesito extra por ello, pero nunca dejo de tratar y de querer alcanzar lo que quiero para mi. Reflexiono cada paso que doy, y cada capítulo de mi vida.
Y no lo hago por deporte, sino porque sé que de esos pasos salen las enseñanzas y las mejores experiencias. No hay fin de año que antes de levantar la copa no haga mi lista mental de las cosas que quiero lograr el siguiente año y las cosas que sé que están mal en mi y tengo que cambiar.
Quizás ante la mirada ajena, yo soy feliz de la nada y con muy poco, pero para mi ese nada o "muy poco" es MUCHO. Ese nada… es el rejunte de mis afectos, de mis experiencias, de mi historia, de mis miedos, de mis ganas, de mi vida y de lo que está por venir. Y tal vez soy más soñadora de lo que está permitido y en diez años mi visión de la vida y lo que debería ser cambia radicalmente y encuentro en el lamento una salida fácil para no tratar de mejorar, pero hoy no me lo permito… HOY TENGO MEJORES PLANES.
Digo todo esto, sabiendo que me caí mil veces y teniendo en claro que me voy a caer mil mas. No espero la vida color de rosa, y encontrar la perfección. Quizás porque entiendo que esas imperfecciones son las que nos hacen diferentes y hacen atractivos nuestros días. Me gusta pensar que voy a tener un montón de NO en el camino, y que yo voy a tener que dar todo de mi para convertirlos en un SI.
Perdí seres queridos, me confundí en mis juicios a terceros, hice cosas de las cuales no estoy orgullosa, me decepcionaron, me choqué con piedras de gran tamaño, no fui siempre una amiga excelente y tampoco voy a serlo. Seguro que, más de una vez, actitudes mías lastimaron a otros.
Pequé de ingenua y me lastimé, para después darme cuenta con un simple click y con un comentario hiriente que no valía la pena. Aposté doble, pedí otra vuelta y no siempre me fue bien. Pero aún así, elijo volver a confiar y a no cerrarme a nuevas experiencias, trato de levantarme bien. De ver el lado positivo a las cosas, de no quedarme ni acumular broncas, de aprovechar las oportunidades y nunca censuro las posibilidades de desear.
Algunos días se me hacen mas fáciles que otros, algunas situaciones las supero mas rápido que otras, me cuesta creer en las malas intenciones de la gente y tal vez recibo un golpesito extra por ello, pero nunca dejo de tratar y de querer alcanzar lo que quiero para mi. Reflexiono cada paso que doy, y cada capítulo de mi vida.
Y no lo hago por deporte, sino porque sé que de esos pasos salen las enseñanzas y las mejores experiencias. No hay fin de año que antes de levantar la copa no haga mi lista mental de las cosas que quiero lograr el siguiente año y las cosas que sé que están mal en mi y tengo que cambiar.
Quizás ante la mirada ajena, yo soy feliz de la nada y con muy poco, pero para mi ese nada o "muy poco" es MUCHO. Ese nada… es el rejunte de mis afectos, de mis experiencias, de mi historia, de mis miedos, de mis ganas, de mi vida y de lo que está por venir. Y tal vez soy más soñadora de lo que está permitido y en diez años mi visión de la vida y lo que debería ser cambia radicalmente y encuentro en el lamento una salida fácil para no tratar de mejorar, pero hoy no me lo permito… HOY TENGO MEJORES PLANES.
8 de febrero de 2010
7 de febrero de 2010
La esperanza no es soñar con lo posible, sino con lo imposible. El que tiene esperanza corre el riesgo de que eso que espera nunca llegue. La esperanza es prima hermana de la utopía. Es un brote verde en el desierto. Ahí donde todo está perdido, donde sólo hay desconsuelo, desolación, vacío, donde sólo hay restos de un pasado que nunca va a volver. Ahí también hay esperanza, porque la esperanza es lo que queda cuando ya no queda nada. La esperanza está hecha de futuro. La esperanza es la que nos va a mantener vivos cuando ya no queden razones para vivir. Por eso es tan importante conservar la esperanza. La esperanza tiene la amargura de la espera, pero la felicidad de lo infinito. La esperanza solo morirá si ustedes la dejan morir.
Nos hicieron creer que "el gran amor" sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en sus espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable. Nos hicieron creer en una fórmula llamada "2 en 1": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben de ser reprimidos. Nos hicieron creer que lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Tampoco nos dijeron que alguien nos iba a decir todo esto. Cada uno lo va a tener lo que descubrir solo. Y ahí cuando estés muy enamorado de vos, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, aunque la violencia se practica a plena luz del día.
Hay amores que enferman. Hay amores enfermos. Hay amores que dan. Hay amores que consumen. Hay amores que son y no dejan ser. Hay amores que nunca terminan. Hay cosas que aunque se vayan, siguen con nosotros. Hay situaciones que parecen perdidas aún pudiendo luchar por ellas. Hay poemas que nos identifican. Hay poemas que describen nuestra alma un tanto perdida y desgastada. Hay lugares tristes. Hay lugares que me recuerdan a vos. Hay canciones que me entristecen. Hay canciones que me alegran porque sé que me dejan recuerdos. Hay recuerdos que se borran y otros muchos que se quedan por siempre. Hay cosas, lugares, amores, situaciones, sentimientos, que se impregnan en la piel para no irse nunca. Hay huellas que definitivamente, no borra el tiempo ni el desgaste.
Renuncio a quererte y no tenerte, a soñar en el futuro o en el presente, renuncio a un beso apasionado, renuncio a pronunciar tu nombre sin ser escuchada, renuncio a un te quiero, a todo lo lindo e imaginable que sólo en mi mente era posible, renuncio a mi propia voluntad y a los anhelos que en mi corazón hay, porque amarte y no tenerte, me destruye.
Sos mi presentimiento de que todo va a estar bien;
Sos la primera luz de mis mañanas;
Sos el causante de los suspiros que se esconden entre mis rizos;Sos el farol que alumbra el oscuro camino que a veces debo recorrer;
Sos el único capaz de hacer que mi corazón ande rápido y lento al mismo tiempo;
Sos el que me encierra en una burbuja de amor y cuestionamientos;
Sos el que me vuelve loca, el que me desespera y me calma...Sos del que huyo por temor a enamorarme, pero al parecer ya es demasiado tarde.
Sos la primera luz de mis mañanas;
Sos el causante de los suspiros que se esconden entre mis rizos;Sos el farol que alumbra el oscuro camino que a veces debo recorrer;
Sos el único capaz de hacer que mi corazón ande rápido y lento al mismo tiempo;
Sos el que me encierra en una burbuja de amor y cuestionamientos;
Sos el que me vuelve loca, el que me desespera y me calma...Sos del que huyo por temor a enamorarme, pero al parecer ya es demasiado tarde.
A veces es tan evidente que pasa por nuestros ojos sin llamar la atención. Lo obvio, lo concreto, lo que está a la vista... ¿A la vista de quién? Si somos concientes de que muchas veces nosotros mismos nos limitamos para no ver ciertas cosas, cosas que preferimos no mirar, no escuchar, no saber. Pero, ¿por qué? ¿Por qué somos tan cobardes de no querer aceptar la realidad tal cual es? Tenemos miedo de enterarnos que estábamos equivocados, seguramente... o miedo a lo que puede pasar después de caer en la cuenta de que la realidad que veiamos era y ahora no es más. No sólo eso, sino también el miedo a que los demás vean las cosas como realmente son, y nosotros no tengamos el poder para decir 'Si, esto es así'.
Es todo tan subjetivo que terceros ven lo que nosotros no, y nos queremos autoconvencer de que las cosas son como pensamos.
No sé, tal vez el orgullo pueda más que la realidad, y sea lo que nos impida avanzar, ver y poder actuar. Ignorantes y bastante hipócritas seríamos si el orgullo nos ganase...
¿Tanto cuesta abrir el horizonte, ampliar el foco y mirar más alla de nuestras narices? No creo que sea tan difícil tocar fondo, crecer por un instante, y hacernos cargo de lo que nos pasa, de lo que hicimos y de lo que no hicimos para llegar al punto en el que estamos. Porque seguramente no llegamos a donde estamos de casualidad... somos dueños de las causalidades, y no hay lavada de manos que sirva para evitar ver y sentir que las cosas son como se presentan y que no siempre dependen del lente con que se las mire.
Es todo tan subjetivo que terceros ven lo que nosotros no, y nos queremos autoconvencer de que las cosas son como pensamos.
No sé, tal vez el orgullo pueda más que la realidad, y sea lo que nos impida avanzar, ver y poder actuar. Ignorantes y bastante hipócritas seríamos si el orgullo nos ganase...
¿Tanto cuesta abrir el horizonte, ampliar el foco y mirar más alla de nuestras narices? No creo que sea tan difícil tocar fondo, crecer por un instante, y hacernos cargo de lo que nos pasa, de lo que hicimos y de lo que no hicimos para llegar al punto en el que estamos. Porque seguramente no llegamos a donde estamos de casualidad... somos dueños de las causalidades, y no hay lavada de manos que sirva para evitar ver y sentir que las cosas son como se presentan y que no siempre dependen del lente con que se las mire.
5 de febrero de 2010
4 de febrero de 2010
¿Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto? ¿Sentiste a los asuntos pendientes volver, hasta volverte muy loco? Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mi esta noche; él ya no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro. La moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor.
Todo lo que termina, termina mal, poco a poco, y si no termina se contamina mal, y eso se cubre de polvo.
Todo lo que termina, termina mal, poco a poco, y si no termina se contamina mal, y eso se cubre de polvo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)