7 de febrero de 2010

Una chica nunca debe olvidar que no necesita a nadie que no la necesite a ella.
Sabés que tenés el don de sacar lo peor de mi.
Como escribirse en la mano su nombre, hacer locuras por él o dedicarle textos que hasta vos misma sabés que nunca leerá. Pero, es inevitable.
La esperanza no es soñar con lo posible, sino con lo imposible. El que tiene esperanza corre el riesgo de que eso que espera nunca llegue. La esperanza es prima hermana de la utopía. Es un brote verde en el desierto. Ahí donde todo está perdido, donde sólo hay desconsuelo, desolación, vacío, donde sólo hay restos de un pasado que nunca va a volver. Ahí también hay esperanza, porque la esperanza es lo que queda cuando ya no queda nada. La esperanza está hecha de futuro. La esperanza es la que nos va a mantener vivos cuando ya no queden razones para vivir. Por eso es tan importante conservar la esperanza. La esperanza tiene la amargura de la espera, pero la felicidad de lo infinito. La esperanza solo morirá si ustedes la dejan morir.
Hay un punto en tu vida, en el que te das cuenta quién importa, quién nunca importó, quién no importa más, y quién siempre importará. De modo que no te preocupes por la gente de tu pasado, hay una razón por la que no estarán en tu futuro.
Nos hicieron creer que "el gran amor" sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en sus espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable. Nos hicieron creer en una fórmula llamada "2 en 1": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben de ser reprimidos. Nos hicieron creer que lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Tampoco nos dijeron que alguien nos iba a decir todo esto. Cada uno lo va a tener lo que descubrir solo. Y ahí cuando estés muy enamorado de vos, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, aunque la violencia se practica a plena luz del día.
Y sé que después de la tormenta viene la calma -o eso es lo que me han dicho- pero hoy sólo tengo un corazón cansado de esperar, una esperanza que poco a poco se va desvaneciendo y hace tiempo que estoy en el vacío porque vos no estás acá, sólo espero que algún día deje de llover en mi.
Hay amores que enferman. Hay amores enfermos. Hay amores que dan. Hay amores que consumen. Hay amores que son y no dejan ser. Hay amores que nunca terminan. Hay cosas que aunque se vayan, siguen con nosotros. Hay situaciones que parecen perdidas aún pudiendo luchar por ellas. Hay poemas que nos identifican. Hay poemas que describen nuestra alma un tanto perdida y desgastada. Hay lugares tristes. Hay lugares que me recuerdan a vos. Hay canciones que me entristecen. Hay canciones que me alegran porque sé que me dejan recuerdos. Hay recuerdos que se borran y otros muchos que se quedan por siempre. Hay cosas, lugares, amores, situaciones, sentimientos, que se impregnan en la piel para no irse nunca. Hay huellas que definitivamente, no borra el tiempo ni el desgaste.
Renuncio a quererte y no tenerte, a soñar en el futuro o en el presente, renuncio a un beso apasionado, renuncio a pronunciar tu nombre sin ser escuchada, renuncio a un te quiero, a todo lo lindo e imaginable que sólo en mi mente era posible, renuncio a mi propia voluntad y a los anhelos que en mi corazón hay, porque amarte y no tenerte, me destruye.
Miente el que dice que olvidó. El olvido no existe, es sólo un nombre que le ponemos al deseo de lo que no queremos recordar.
Es una pena que algo tan lindo me haga tan mal.
Sos mi presentimiento de que todo va a estar bien;
Sos la primera luz de mis mañanas;
Sos el causante de los suspiros que se esconden entre mis rizos;
Sos el farol que alumbra el oscuro camino que a veces debo recorrer;
Sos el único capaz de hacer que mi corazón ande rápido y lento al mismo tiempo;
Sos el que me encierra en una burbuja de amor y cuestionamientos;
Sos el que me vuelve loca, el que me desespera y me calma...
Sos del que huyo por temor a enamorarme, pero al parecer ya es demasiado tarde.
El amor no falla, fallan las personas.
El secreto de amar, es amar sin secretos.
La verdad duele, pero la mentira mata.
Fracasar no es morir, sino volver a empezar.
A veces es tan evidente que pasa por nuestros ojos sin llamar la atención. Lo obvio, lo concreto, lo que está a la vista... ¿A la vista de quién? Si somos concientes de que muchas veces nosotros mismos nos limitamos para no ver ciertas cosas, cosas que preferimos no mirar, no escuchar, no saber. Pero, ¿por qué? ¿Por qué somos tan cobardes de no querer aceptar la realidad tal cual es? Tenemos miedo de enterarnos que estábamos equivocados, seguramente... o miedo a lo que puede pasar después de caer en la cuenta de que la realidad que veiamos era y ahora no es más. No sólo eso, sino también el miedo a que los demás vean las cosas como realmente son, y nosotros no tengamos el poder para decir 'Si, esto es así'.
Es todo tan subjetivo que terceros ven lo que nosotros no, y nos queremos autoconvencer de que las cosas son como pensamos.
No sé, tal vez el orgullo pueda más que la realidad, y sea lo que nos impida avanzar, ver y poder actuar. Ignorantes y bastante hipócritas seríamos si el orgullo nos ganase...
¿Tanto cuesta abrir el horizonte, ampliar el foco y mirar más alla de nuestras narices? No creo que sea tan difícil tocar fondo, crecer por un instante, y hacernos cargo de lo que nos pasa, de lo que hicimos y de lo que no hicimos para llegar al punto en el que estamos. Porque seguramente no llegamos a donde estamos de casualidad... somos dueños de las causalidades, y no hay lavada de manos que sirva para evitar ver y sentir que las cosas son como se presentan y que no siempre dependen del lente con que se las mire.