5 de enero de 2010
A las niñas les enseñan muchas cosas. Si un niño te pega, le gustas. Nunca trates de emparejarte el flequillo y un día conocerás un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz y su compromiso. Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan nos implora que lo esperemos. La declaración inesperada de amor, la excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no, y entre los que se van a quedar y los que se van a ir. Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso. Quizá el final eres tú, sola, recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Quizá el final feliz solo consiste en seguir.. O quizá este es el final feliz: saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales mal interpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza.. tú, nunca perdiste las esperanzas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario