Escribirte a vos, es mas delicado que escribirle a un condenado a muerte. No sólo tengo que vigilar qué te digo, sino cómo te lo digo, qué palabras y cómo las uso. Me descontrolás tanto, no tenés idea de lo que provocás en mi, ni la menor idea, empezaste como un juego, es cierto, simples miradas, nada especial a primera vista. Me bastó muy poco para empaparme de tu persona y volverme adicta. Hoy no puedo ni verte a los ojos por miedo de fallarte, me tenés tan mal que no se si pueda llamarle amor. No estoy enamorada de vos, hacerlo sería el mejor error de mi vida. Con vos tengo que esforzarme para un simple ¡Hola!.
Sos todo y nada. Quiero, tengo la necesidad de ser parte de tu vida y ganarme un espacio. Y eso que nada empezó todavía, esto no es ni siquiera el principio. Discretamente te dije a gritos que te quería.
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