5 de diciembre de 2009
Sólo el saber que existís ya hace que te odie. Te odio por cómo me miras, por cómo me hablas. Te odio por tus ojos, por tu voz, por tu sonrisa. Me duele escuchar cómo te reís, me duele ver que te acordás de mí, que no te importo. Te odio porque te metiste en mi mundo y ahora no te puedo sacar, porque antes podía vivir sin vos, porque no necesitaba verte, porque me daba igual donde estuvieras. Te odio porque me haces sentir bien y no puedo decírtelo, te odio porque encendés mi corazón y apagás mis palabras. Te odio porque desearía no haberte conocido y porque aún así quiero conocerte mejor, te odio porque por vos lloro, por vos río, por vos siento. Te odio porque sé que no te tengo, porque sé que no me querés, porque sé que me conocés y que sabés lo que siento por vos. Por eso te odio, porque lo sabés y no hacés nada. Te odio porque no puedo decirte lo que ya sabés, que te odio porque te quiero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario